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lunes, 9 de junio de 2014

Cantando números

Hoy no voy a hablar de libros, ni de pelis basadas en libros, ni de series basadas en libros, ni de nada relacionado con la literatura. Hoy esto va de otra cosa: hoy esto va de daros las gracias. Porque sí, porque sois muy grandes, porque sois lo mejor que me ha pasado en la vida y porque sois los que me dais fuerzas para seguir palante cuando todo va cuesta arriba y los que me hacéis gritar de euforia cuando todo va cuesta abajo.

Hoy he visto cómo los números me hacían un guiño cómplice. Veréis: quizá últimamente me vuelco más en las redes sociales, porque el contacto entre vosotros y esta chavala es mucho más cercano, directo y chulo, pero las cifras en RRSS pueden ser un poco engañosas. Éstas, las de visitas a webs y blogs, engañan menos. Y hoy he comprobado que entre las tres webs/sites que tengo repartidas por el ello internético (este blog, mi web oficial y la página dedicada a mi saga de novelas) he alcanzado ya la mareante cifra de 125.000 visitas.

Ciento. Veinticinco. Mil.

Se dice pronto.

Cuando yo era pequeñaja, los niños de San Ildefonso cantaban esto. Aún no me he acostumbrado a lo corto y breve y cortarrollos que es el "miiiiil eeeeurroooos". Esto quedaba como más... largo :P



Para los que estáis acostumbrados a este rollo, quizá sean pocos. Para mí, son un montón. Es decir, miro y remiro las estadísticas y se me abre la boca de asombro al pensar que ciento veinticinco mil tíos (y tías) han estado pululando por las webs que yo he creado, leyendo las chorradas (y no tan chorradas) que cuelgo para mantenerlas activas. Mirando la info sobre mis libros. Cotilleando la info sobre mí misma y mis circunstancias. Haciendo muecas mientras leen mis idas de pelota relacionadas con la literatura y con el mar y los peces y el turrón de chocolate. Fli-po.

Por eso digo que sois muy grandes =) así que hoy paaaso de los libros y dedico esta entrada a daros las gracias. Gracias a los que os pasáis por aquí (o por mis otras dos webs), sea de forma regular o por accidente. Gracias a los que alguna vez habéis compartido un link. Gracias a los que comentáis y a los que no comentáis. Gracias a los que habéis leído mis novelas y a los que las tenéis en la pila, gracias (gracias gracias gracias) a los que las habéis comprado, y gracias, gracias, gracias, gracias a los que las habéis recomendado. Gracias a los que habéis metido mi nombre en la wikipedia, y gracias a los que lo buscáis en google, y a los que me seguís en cualquier red social o me saludáis por la calle. Gracias =) porque todos sabemos que escribir es algo que se hace a solas, pero para todo lo demás un escritor necesita gente. Y sin esa gente no somos más que bichos raros que se encierran a darle al teclado. Y a mí no me importa ser un bicho raro, pero serlo acompañada es muchísimo más divertido ;)

lunes, 2 de junio de 2014

De series, sagas, standalones y otras cosas del comer

Siguiendo con la saaaana y hermoooosa costumbre recién adquirida (por mí) de resubir (a.k.a. volver a subir, vaya) algunos de los artículos/entradas/cosas de este blog que más éxito han tenido a lo largo de los años (sobre todo porque hace unas semanas noséquién me pidió encarecidamente que lo hiciera por noséqué de la caché de blogger o noséqué, como podéis observar estoy MUY enterada de las últimas novedades en tecnología informática), hoy voy a subir este... esto, que habla de un tema que me interesa (curioso, lo escribí yo misma... :P) y que me abre el camino para dentro de unos días, cuando ¡POR FIN! pueda hablaros de ese tema del que aún no os puedo hablar.


Hace algunos meses, un lector me escribía un mail para comentarme sus impresiones acerca de La Elegida de la Muerte (Öiyya). En ese mail, aparte de decirme muchas cosas bonitas, me hacía una pregunta que acabó iniciando un debate muy satisfactorio entre ambos, y digo satisfactorio porque, entre sus argumentos y los míos, salieron unas cuantas cosas curiosonas acerca de la literatura en general y el género fantástico en particular. La pregunta era: ¿Por qué esa manía con las sagas? Y seguía diciendo que la mayoría de las trilogías, tetralogías, pentalogías y n-logías que se ven por ahí pueden parecer más "literatura de explotación" que obras que responden de verdad a un plan preciso. Comentaba este lector anónimo que entendía que un escritor que ha creado un universo más o menos completo y complejo ambiente en él el grueso de su obra, pero en la mayoría de los casos le parecía que algunos autores estiraban demasiado algo que no daba para tanto…

Y yo le respondía mostrándome completamente de acuerdo con él. Y sí, me gustan las sagas, tanto para leer como para escribir. Pero en ese detalle en concreto, este lector tiene más razón que veinte santos y una canción desesperada. Sí, hay muchas sagas (aunque el término “saga” no esté excesivamente bien empleado en este contexto, ya que en realidad debería referirse a una obra que abarque las vicisitudes de varias generaciones de una familia, no a una historia dividida en varias novelas… pero a estas alturas creo que ya hemos asimilado ese otro significado :P), hay muchas sagas, decía, que dan precisamente esa sensación: la de historias que empiezan con una novela y cuya buena acogida por parte del público hace que el escritor, o el editor, o ambos, decidan estirarla para seguir vendiendo libros. Es algo completamente lícito, pero también es cierto que al lector puede darle la sensación de que le están vendiendo lo que no es, una historia larga y compleja donde sólo hay una dilatación de vicisitudes que en realidad no tienen que ver con la historia original.

Supongo que el tema da para mucho debate... y que depende de lo que el propio autor quiera hacer y cómo se plantee su obra. Por ejemplo: en mi caso, yo escribí "Öiyya" pensando en una novela independiente, y después empecé a plantear una novela distinta (también independiente), El sueño de los muertos (por aquel entonces titulada "Mellizo"), y cuando empecé a desarrollar la historia en mi cabeza me di cuenta de que, para contarla bien, tenía que hacerlo en varios libros. A mí personalmente las sagas me gustan, PERO cuando son una historia completa DE VERDAD, es decir: una historia planteada desde el principio hasta el final, como si fuera una novela íntegra pero más larga. Lo que no me gusta es precisamente lo que comentaba este lector, cuando un escritor alarga de forma innecesaria, o coge su mundo y sus personajes y, después de la primera novela, los mete en más y más fregaos sin sentido por el mero gusto de alargar la historia. Yo sólo me planteé escribir una saga cuando vi que mi historia no podía contarse en un libro (salvo que ahora publiquen libros de 6.000 páginas xD), a menos que lo hiciera de forma telegráfica, lo cual no acaba de gustarme =(. Supongo que, como todo, depende de lo que quieras contar... hay historias que te piden un relato corto, hay historias que te piden una "novella", hay historias que te piden siete libros :P. El truco está en saber ante qué estás a la hora de escribirla.

Coincido en que muchas veces se aprovecha el tirón de la primera historia para alargar los beneficios desarrollando historias paralelas, precuelas, secuelas y demas "elas". De hecho, un recurso que usan muchos escritores es dejar posibilidades argumentales abiertas para seguir explotando la historia si tiene suertecilla y el público responde, un cierre en falso para seguir la historia si hay que seguirla y darla por terminada si no ha habido suerte. (No hay que confundir esto con lo que ahora se llaman “cliffhangers”, que son justo lo contrario: dejar la historia completamente abierta y en un punto culminante para cuasi-obligar al lector a comprar la siguiente novela, algo que, cuando se trata de sagas de este tipo, se hace mucho (y que, narrativamente hablando, tiene bastante valor en determinados casos; y si se hace bien, claro xD).

El “cierre en falso”, si está bien hecho (coño, pues como todo xD), puede ser una de las mejores ‘trampillas’ de este mundo: uno escribe una novela independiente, y deja abierta una posibilidad por si acaso la cosa ‘pita’ y puede seguir palante contando la historia. El problema es cuando no se deja abierta esa posibilidad, se cierra la trama y luego se abre “en falso”, que eso queda mucho peor. Y que hay muchos, muchísimos casos en los que eso se ha hecho, y el lector, que está en su derecho porque para eso paga por el libro, pues va y protesta, claro. Porque eso no es una saga, es una novela cerrada y atada, un cuerpo terminado y perfecto al que después se ha añadido un apéndice postizo pretendiendo convencer a alguien de que eso ya formaba parte del cuerpo original desde el principio.

Por supuesto, hay que distinguir de lo que estamos hablando en cada caso: no es lo mismo una serie de novelas ambientadas en un mundo o con unos personajes comunes (compuesta de historias independientes que pueden o no estar relacionadas entre sí), que una saga "falsa" (alargada de forma artificial), que una historia completa demasiado larga para publicarla en un solo volumen. A mí me gustan las historias compactas, redondas y bien desarrolladas desde el principio hasta el final (como a todo el mundo, supongo xD); si esa historia ocupa 200 páginas, guay; si ocupa 20.000, guay también, mientras sea una historia compacta, redonda y bien desarrollada DE VERDAD, no un alargamiento de los de "voy a ver si lío un poquito la madeja por aquí y así expando y en vez de vender un libro vendo veinte". Y no porque esos siguientes libros no vayan a ser buenos, que pueden ser maravillosos (y algunos, de hecho, lo son): el problema es que no son lo que me están intentando vender, no son una historia completa, son otra cosa. Y si yo quiero leer una historia completa en varios libros no quiero acabar leyendo una historia de un libro y diecinueve libros más acerca de cómo al prota le crecen los enanos por un champú en mal estado vendido por el primo hermano del malo muerto cuando por fin parecía que había conseguido su sueño de poner un circo. Y ya si me hablas de "la historia de las vicisitudes de los hijos de los protagonistas de la anterior novela", personalmente y sin ánimo de ofender creo que vomito.

Supongo que, como en todo, dependerá de la calidad del autor. Sin embargo, a priori creo que lo más honesto, tanto con el lector como con uno mismo, es saber desde el principio lo que uno está haciendo. ¿Una novela independiente? Estupendo. ¿Una serie de novelas ambientadas en ese mundo/escenario que te has inventado y que te ha gustado tanto que no quieres abandonar? Magnífico. ¿Una historia larga compuesta de varias novelas que cuentan cada una una parte del total? Sensacional. Pero intentar hacer pasar una novela independiente por el primer capítulo de una saga que no existía ni siquiera en tu cabeza creo que es un poquito menos limpio. Ojo, eso no quiere decir que no se deba hacer, que sea ilícito ni que la saga resultante no pueda ser maravillosísima (de hecho, también hay ejemplos que hablan de esta posibilidad), pero a priori tiene muchas papeletas para ser un WTF en toda regla. ¿Lo mejor? Si uno no está seguro de poder escribir o publicar la saga que tiene en mente, escribir una novela independiente y después, una vez visto el panorama, emprender o no ese proyecto. Aunque claro, como en todo, cada caso es un mundo. Yo soy la primera que ha hecho trampa con las dos novelas que tengo publicadas al disfrazarlas de novelas independientes y autoconclusivas cuando en realidad forman parte de una saga (como "historia más larga", vaya). En mi descargo diré que fue para no joder al lector que no quisiera seguir leyendo :P desprendida que es una.

¿Conclusión? Básicamente la de siempre: que cada cual haga lo que le salga del cimborrio octogonal, que escriba lo que le venga en gana como y cuando le venga en gana (siendo honesto con uno mismo, con sus gustos y con sus motivaciones) y que sepa, eso sí, que el lector no es tonto y sabe lo que tiene entre manos cuando está leyendo un libro. Nada más.


PD. No, lo de “alargamiento” NO suena perverso. Son vuestras mentes, que están muy viciadas ya a estas alturas. Panda depravados.