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martes, 22 de marzo de 2011

Morderme la lengua

Eso es lo que voy a dejar de hacer. Porque al final me voy a envenenar, y, a decir verdad, no me apetece en absoluto. Puestos a emponzoñarme, prefiero que me lo sirvan con hielo y coca-cola, muchas gracias.

Son ya muchos meses de tragar veneno. Nueve y pico, según mis cálculos. Ya va siendo hora de salirse de cuentas, me he dicho: ya va siendo hora de dar a luz. Y la comparación no podía venir más al pelo, porque de hecho de parir hablamos. O, más concretamente, de ponerme a parir.

Hagamos un poquito de historia: el 16 de junio de 2010 salió a la venta La Elegida de la Muerte (Öiyya), publicada por Ediciones B. Y hete aquí que una tal Virginia Pérez de la Puente —que soy yo— se levantó aquella mañana preñada de ilusión y de alegría y con muchas, muchísimas ganas de saber lo que la gente pensaba de ese libro que había escrito. El único contacto que hasta entonces yo había tenido con el fantástico español se limitaba a haber charlado un par de veces con Javier Negrete y a ser “habitual” de un par de foros de fantasía, poblados en su mayoría por lectores: no conocía apenas a otros escritores, salvo a aquéllos con los que compartía espacio en El Multiverso y unos pocos con quienes había coincidido en alguna ocasión en foros como Sedice u Ociozero. Para mí, el panorama fantástico español se reducía a eso: Negrete para adultos, Laura Gallego para jovencitos, algunos muy buenos escritores de relatos que había tenido la ocasión de leer en esos foros, y poco, muy poco más. Y quizá fue porque los primeros meses de la novela coincidieron con una época muy estresante en mi trabajo —que acabó como la mayoría sabéis—, pero al no tener ocasión tampoco de recorrerme la geografía española haciendo presentaciones y presentándome en jornadas y convenciones, empecé esta andadura literaria en la más inocente de las ignorancias.

No me duró mucho. Pronto, quizá demasiado, empecé a leer algunas cosas que me hicieron fruncir el ceño. Y he seguido leyéndolas, y escuchándolas, y han seguido llegando a mí en forma de rumores, de confirmaciones, de opiniones en blogs, de curiosidades en webs, de llamadas telefónicas de gente a la que ahora ya sí he llegado a conocer. Y he intentado no darles importancia, y he intentado ignorarlas, y he intentado hacer oídos sordos y ojos ciegos, pero llega un momento en el que no puedo seguir mordiéndome la lengua. Que una también tiene su corazoncito y su almita, aunque alguno piense que no, y una también se duele cuando oye o lee decir según qué cosas de ella.

Como digo, no me duró mucho. Bien poquito después de la salida a la venta de La Elegida de la Muerte (Öiyya) leí por primera vez a alguien insinuar algunas cosas sobre mí que no me gustaron un pelo, y desde entonces he leído y oído cosas de todo pelaje y condición, cosas que me harían torcerme de la risa por lo absurdas si no fuera porque en realidad no me hacen ni puñetera gracia. Será que mi sentido del humor es distinto del de los demás, o será que no sé aguantar una broma. O será que esto es de todo menos una broma. Vamos a hacer un repasito a esas insinuaciones y afirmaciones categóricas, si os apetece ejercitar los músculos que hacen que vuestros párpados se abran, que vuestra mandíbula se desplome hacia abajo y que vuestros ojos se salgan de las órbitas.

Nada más empezar mi aventura literaria, leí a una persona primero insinuar, y después asegurar de forma tajante —creo recordar que le faltó jurar por la tumba de sus ancestros o encima del libro sagrado de su elección—, que sabía que yo había publicado con Ediciones B por enchufe. Más aún, quiso argumentar su “conocimiento” de varias formas que todavía hoy me dejan las patas colgando cuando lo recuerdo: en primer lugar, dijo que era muy curioso que yo trabajase en la Cadena SER y publicase en Ediciones B, que como todo el mundo sabía pertenecen al mismo grupo mediático. Cuando alguien amablemente le informó de que la SER es de Prisa y Ediciones B de Zeta, esta persona siguió insistiendo en que tenían relación y en que yo había publicado gracias a un oscuro mecenazgo del que él tenía pruebas concluyentes que, lamentablemente, no podía compartir con el resto de los mortales. Vamos, un a modo de “creedme, lo sé, aunque no os pueda decir cómo”. Añadía a su disertación que, aparte del apoyo de mi grupo mediático (o de los dos, no me quedó muy claro si el hombre llegó a comprender que en realidad el grupo que me paga un sueldo y el que me paga derechos de autor son competidores, por muchos derechos de publicidad que compartan), yo había recibido un apoyo bastante considerable de una editorial pequeña pero muy prestigiosa. No llegué a enterarme de qué editorial pequeña pero prestigiosa era, y la verdad es que cuanto más miro en mi currículum menos claro lo tengo. Y cerraba su argumentación con un ominoso “son cosas de amistad entre familias” seguido de un más mafioso todavía, o quizá salido de la boca de cierto vendedor de salchichas-en-panecillo de Ankh-Morpork, “no digo más que me juego el pan de mis hijos”.

Por esa misma época leí, referidos a mi persona, comentarios bastante hirientes en los que se aseguraba que en España el talento es secundario y sólo cuenta el mecenazgo, al que se describía con frases del calibre de “por llamar de una forma educada a esta forma barata de prostitución”, y otros bastante condescendientes en los que se aludía a mi libro como un ejercicio de marketing por parte de Ediciones B “en el que para vender habían puesto a una cara bonita a defender un libro” (gracias por el piropo, supongo, pero mis editores ni siquiera saben qué carita tengo porque nunca nos hemos visto). A raíz de aquello, desde luego, surgieron unos cuantos que decidieron boicotear “el libro de la enchufada esa” por el sencillo método de dejar caer en varios sitios que “aun sin haberlo leído puedo asegurar que no es ninguna maravilla”. Y bien, al menos tuvieron la decencia de decir que no lo habían leído antes de establecer su juicio de valor.

Eso fue sólo el principio. Desde entonces me he encontrado con bastantes muestras similares de juicio sin abogados y de establecimiento de “duda razonable” que de razonable tiene más bien poco. El tirar la piedra y esconder la mano. El voy a decir esto a ver si alguien se lo traga, y decir que mi publicación era consecuencia de un vuelta y vuelta que me había dado con tal o cual persona cuyo nombre yo ni había oído nombrar antes, o que lo mío había sido más bien una cuestión de convencimiento “oral”, y achacarme una maldad detrás de otra basándose en la premisa indiscutible de que yo había publicado con una editorial grande, de modo que no había duda de que ahí detrás había algo turbio. Ya no sólo en Internet: para mi fortuna, en estos meses he conocido a mucha gente, y algunos de ellos me han demostrado, al menos por el momento, que son personas lo suficientemente sensatas como para preguntar antes de acusar. No sería la primera vez, ni la segunda, ni la tercera, ni la décima que una de esas personas me da un toque al teléfono para preguntarme directamente “qué hay de cierto en esto que va diciendo de ti (inserte nombre aquí), que me ha llamado para comentarme que…”. Ante esas llamadas, mi respuesta siempre ha sido la misma: primero la incredulidad, después la estupefacción, más tarde un no saber si decidirme entre la carcajada, el cabreo o un jocoso término medio entre ambos.

Y posteriormente, después de esos breves y fallidos (por falta de prueba alguna, supongo) intentos de desacreditación, me he encontrado con… silencio administrativo. He pasado de ser el coco a no existir. Yo no sé muy bien de qué y a quién puede servir esa táctica, porque creo que al avestruz tampoco le sirve de nada, pero cada cual es muy digno de hacer lo que le venga en gana. Eso sí, sin faltar: que una se ha cansado, y que una empieza a estar un poquito hasta los cojones de oír a la gente decir que “sabe de buena fuente” y que “tiene pruebas de” que soy familia de medio mundo editorial español, que me he beneficiado al otro medio (o al mismo, no lo tengo claro), que he trepado mi camino a la publicación “de rodillas” (no sé si delante de un medio mundo o del otro medio; quizá alguien podría aclarármelo), o que mi familia es algo así como la Mafia Calabresa y un buen día envió varias cabezas de caballo a determinadas personalidades del mundillo mediático/editorial (¿Andaría yo por ahí cuando esas personalidades encontraron las cabezas de caballo en sus camas?, me pregunto).

Sin faltar, repito. Que yo no le he faltado al respeto a nadie, y no tengo por qué seguir soportando que me lo falten a mí. Que no tengo por qué aguantar que se haga caso omiso de lo que todo el que me conozca un poquito o se moleste en informarse ya debe saber: que no tengo enchufe de ninguna clase y nunca lo he tenido. Que entré en la Cadena SER porque necesitaban a una redactora que conociera Mérida para sustituir una baja, y allí me quedé; que Prisa tiene con Ediciones B tanto en común como Planeta con Godó, y los jefazos tanto de una como de otra ni conocen mi nombre ni falta que les hace; que mi familia es de lo más normal, ni muy rica ni muy pobre, ni muy grande ni muy pequeña, ni muy guapa ni muy fea; que mis contactos con el mundo editorial se limitan a la amistad que mis padres mantienen con unos editores de libros jurídicos (poco que ver con la novela, mucho menos con la fantasía y absolutamente nada con Ediciones B, como podréis comprobar si os molestáis en intentarlo); y que todas esas otras habladurías erótico-festivas no se las cree nadie que tenga una mínima noción de lo que es de verdad mi vida privada.

Y que en realidad sólo soy eso: una periodista de una emisora local que un buen día escribió un libro y decidió mandarlo a una editorial, y tuvo la inmensa suerte de que a la editorial le gustó. Nada más. ¿Qué tiene eso de malo? ¿Qué he hecho, para que gente de la que en mi vida había oído hablar vaya por ahí propagando rumores y supuestas certezas acerca de mi vida profesional, familiar e íntima?

Yo estoy cansada de callarme. Pero también es cierta una cosa: si alguien se creyó todos los rumores, puede elegir creerme a mí o no hacerlo. Como con la Atlántida, es difícil demostrar que algo no existe cuando no hay pruebas de su existencia. Y a la hora de demostrar que es cierto que no he contado con ninguna ayuda para publicar, yo sólo tengo para defenderme lo que escribo: mis novelas y mis relatos. Nada más. Y nada menos.

46 comentarios:

  1. Ufff... Yo es que no sé de dónde le sale a alguien ir por ahí diciendo estas cosas. Si son celos, aburrimiento o que simplemente no tenían otra cosa que hacer ese día y hala, vamos a soltar cosas por la boca. O que simplemente vienen ya con la mala leche y el cinismo de serie.

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  2. No hagas caso de los envidiosos. Tú has conseguido lo que muchos quisieran. Déjales que sufran...

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  3. ¿y qué tenías que callarte o sobre qué tenías que morderte la lengua? ¿acaso has dicho algo malo, algo que ensucia tu imagen o tus libros?
    Ya sabes cómo es la gente... primero habla la envidia, seguro que quienes te criticaron estarían deseando estar en tus carnes por encima de todo. En mi opinión, no merecen ni tu tiempo. La indiferencia es lo que se merecen.

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  4. Mi comentario favorito es ese de "son cosas de familias". Le da un matiz mafioso al asunto de lo más novelesco e interesante. Manda huevos.

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  5. Nin, como tu misma has dicho, ahí quedan tu novela y tus relatos. Y lo demás es envidia, mucha y celos, de todo tipo

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  6. Desgraciadamente, vivimos en un país que se mueve por la envidia, y por la habladuría. Prueba de ello son los quince mil programas y revistas del corazón, que sólo cuentan cotilleos, que la mitad de las veces ni siquiera serán verdad.

    Entiendo que te afecte, pero a la larga, todo se sabe, y yo, personalmente, confío en que el karma ponga a cada uno en su lugar.

    No conocía tu novela, pero me la apunto porque tiene una pinta estupenda. A ver si consigo hacerme con ella, jeje!

    Besines y mucho, mucho ánimo!!!

    PD. En el hipotético caso de que yo publique algo (primero tendré que escribirlo, o tener intención de... jaja!) será por mis contactos en el mundo editorial gracias a haber estado 2 años de becaria en un periódico de PRISA ;)

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  7. Hay gente que es muy envidiosa (y otros como yo, muy cotillas, que nos quedamos con unas ganas locas de confirmar sospechas sobre quiénes son los que han dicho estas cosas, jaja).
    Ánimo, Nin. Que les den.

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  8. Hola. Te acabo de conocer por un "share" del Facebook. Lamento mucho estas situaciones, pero a estas alturas y tras soportar el chaparrón debes de saber que está España llena de envidiosos, tuercebotas y reprimidos. La cosa es meterse en lo ajeno y no ver la mierda en el pañal de uno.
    Ánimo, te sigo.

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  9. Muchas gracias a todos. La verdad es que de vez en cuando hay que dejar salir lo que te está fastidiando por dentro, o corres el riesgo de provocarte una úlcera ;)

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  10. ¡Qué de hideputas hay sueltos! Mucho ánimo, y que nadie te quite las ganas de escribir. A mi, ahora, me apetece mucho más leer La Elegida de la Muerte (Öiyya). Es algo así como "una oferta que no puedo rechazar". :)

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  11. Pues llamadme paranoica, si queréis, pero al leer todo esto no he podido evitar preguntarme si habrían dicho lo mismo de un hombre. Sobre todo ese detalle tan "bonito" de las rodillas. Aunque, claro, igual esa gentuza habla por propia experiencia...

    Una cosa tengo clara, después de enterarme de esto, seguiré comprando tus libros aunque te dé por publicar la guía telefónica de Badajoz.

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  12. Coincido con un comentario de arriba, me gusta "lo de la familia"... es inquietante y parece que en un momento aparecerá un tipo y dirá eso de "Tony quiere hablar contigo...". Es fácil hablar sin conocer o insinuar sin probar. Entiendo el cabreo, que afecte y todo eso.

    Aunque, la verdad, por mi parte no me he enterado de nada. Lei tu novela, me gustó, la reseñé, la recomendé, la vendí y a esperar la continuación de la serie. La verdad es que nunca me he plantado por qué se publicó en Ediciones B o si había relación o no porque lo que me gusta es leer y que lo que leo sea bueno, no las intrigas palaciegas (inventadas o no) que puedan acompañar la publicación. Para intrigas "Las amistades peligrosas" y ya está.

    Aunque ahora que lo pienso... y así sin pruebas ni nada... creo que publicaste la novela porque perteneces a un antigua orden templaria de la que eres unas de las últimas representantes y que junto con otra gente guardas una reliquia sagrada, no sé, el palo de remover cócteles de algún apostol. Y, claro, entre esto y lo de los contactos extraterrestres...

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  13. La envidia y los tocapelotas van cogidos de la mano, así que tú ni caso. Desahógate y ponte el mundo por montera que es lo que más les puede joder.
    Sugerencia: monta una novelilla con todo lo que se han inventado sobre tí y cuando te den el Planeta les das las gracias jajajajjaja.
    Änimo Ni, que el tiempo pone a cada uno en su sitio, o eso dicen, y que al final de cuentas sólo tienes que justificarte ante tí misma, así que que les vayan dando.

    Un besaaaaaaaaazo

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  14. No, Angelical, mi intención no era justificarme: mi intención era sencillamente dar una palmada debajo de la nariz de aquéllos que creen que se pueden hablar y hablar y hablar sin que nadie les saque nunca los colores. Como digo en la entrada, lo único que tengo para justificarme es lo que escribo, y si después de leer la novela siguen pensando que no merece estar publicada por Ediciones B... bueno, pues que llamen a la editorial y protesten xD xD

    Jorge, así entre tú y yo, en realidad tengo guardada la calavera embalsamada de San Juan Bautista cuando era niño (la de cuando era mayor no, claro, ésa vaya usted a saber quién la guardará en su frigorífico) y soy la Gran Maestre de la Orden Del Templo Sagrado De Jerusalén Con Cúpula Dorada Y Columnas Salomónicas Recubiertas De Marmol Verde Veteado Completamente Amueblado Todas Las Comodidades A Diez Minutos Del Centro De La Ciudad. Y con el poder terrenal que dicho cargo me confiere sólo se me ha ocurrido publicar una novela, jatetú ;)

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  15. Hola, Nin:

    Has hecho muy bien sacándote todo ese veneno de dentro. Como dicen los Pereza "que no se quede dentro, que luego huele a muerto". Y lo de las úlceras son un mal rollo tremendo.

    Por otro lado, no hace más que confirmar algo que ya sabía (por leer mucho a Pérez-Reverte) pero me negaba a creer: vivimos en un país poblado de imbéciles cainitas y envidiosos. Por no llamarlos, sencillamente, hijos de la gran puta. En el peor sentido de la palabra, ya que las profesionales del sexo merecen todo mi respeto.

    Así que lo dicho. Bien por tu puñetazo en la mesa, y que los que hablan sin saber (sobre todo con ataques ad hominem, que son los que más joden) se la vayan a machacar con dos piedras. Un cariño grande y suerte con Mellizo.

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  16. ¡Juas, Ni! Pues después de los comentarios de apoyo de los lectores, poco puedo añadir. Acaso que molaría, para que tus oscuras intenciones se materializaran -ponerles un poco colorada la cara a esos envidiosos conspiranoicos-, que en efecto tu mensaje les llegara. Es posible que alguno haya asomado por aquí... ¿Puede ser? Es que tampoco es plan de ir publicando este post por foros y demás, supongo. Bah, nos quedamos con el beneficio de la duda, y en todo caso, la frustración ya la llevan ellos por dentro. ¡Besotesss!

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  17. Te has salido del juego de la mediocridad, Nin, y estos son tus 7 pecados, capitales e imperdonables que algunas personas en el fantástico español no puede consentir:

    1º: En el momento de escribir tu libro, te importaba un comino el mercado editorial, no lo conoces, ni te interesaba. Solo te interesaba disfrutar con lo que hacías: escribir
    2º: Por lo tanto, cuando te pones a escribir, escribes lo que te gusta: una gran obra con un mundo que da para muchas novelas, el inicio de una gran saga.
    3º: Te atreves a escribir el libro que ellos siempre soñaron pero que nunca se atrevieron a escribir.
    4º: Te saltas todas las reglas del juego del fantástico español: se mediocre, no aspires a ser buena, no hagas grandes logros. No destaques
    5º: Envías tu novela a las grandes editoriales directamente, pasando de las pequeñas y encima les gusta y la publican.
    6º: Eres una mujer que no se contenta con escribir fantasía juvenil de elfos, príncipes y princesas.
    7º: Eres BUENA, MUY BUENA, por eso has publicado tu primera novela en una gran editorial, pero ya se ocuparan los mediocres de intentar por todos los medios que no haya un segundo. Los pones demasiado en evidencia. y si para ello tienen que recurrir al insulto y a la difamación, ya estamos viendo que no tienen ningún escrúpulo.

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  18. Meneada. Dime si prefieres que la quite, ok?
    http://www.meneame.net/story/morderme-la-lengua

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  19. Esa cosa tan española llamada "envidia"...

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  20. Yo me preocuparía más por la estupidez de la gente. Obviamente la raíz está en los cuatro envidiosos de turno, pero el problema viene cuando otros veinte se suben al carro por, qué sé yo, puro aburrimiento.

    Hay quien prefiere mantenerse al margen de la crítica para centrarse únicamente en su trabajo, y me parece una decisión acertada siempre y cuando la opinión de los lectores te importe una mierda. Eso sí, creo que con esta entrada no consigues más que dar voz a estos personajillos. Y no lo merecen. Si tienes que andar desmintiendo cada payasada te quedarás en los huesos ;).

    Un abrazote, Virginia, te leo siempre en silencio.

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  21. Ni, pues mira, a mí ya me ha pasado algo parecido y eso que sólo fue un concurso. Llega a ser una novela y directamente me ahorcan. pero vaya, que eas cosas se van demostrando. Y simplemente es que los seres humanos no miramos más allá de la punta de nuestra nariz, y si hace tiempo la academia quería poner como "ley" lo que hablaban 30 porque era lo que se hablaba correctamente... ¡total, el 90% del mundo entonce shabla mal, pero son ellos los que están equivocados!

    Eso siempre ha sido así y siempre lo será. Yo ya me llevé un disgusto con eso y he llegado a la conclusión de que no me voy a llevar más. Tú date cuenta de la cantidad de gente que ha leído tu libro y les ha encantado. Yo todavía he leído muy poco porque tengo escaso tiempo pero de lo que leí dije "Joder, esta chica escribe bien".Y me puse a analizarlo desde un punto de vcista lector así como desde un punto de vista filológico. Si una catedrática de literatura hizo una reseña positiva sobre tu novela es que algo fallaen las acusaciones de otra es agente. Si hay un tanto por ciento muy superior de público lector al que le encanta tu novela, es que esa gente que te ataca debe estar muy equivocada...

    En fin, que de todos modos, esto va a ser siempre igual y siempre va a salir gente de debajo de las piedras para tachar a alguien de lameculos, de pelota, de chupapollas, de guarra, de cabrónido, etc. pero eso no va a cambiar. Lo mejor es hacer dos cosas: 1) o pasar de esa gente aunque es difícil; o 2 (y es la que me gusta) darlo todo y demostrar que aquí quien mand eres tú xDD

    Un beso, Ni ;)

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  22. Esos son los típicos comentarios de alguien que en el pasado envió un manuscrito a Ediciones B y recibió una carta de rechazo. Es del tipo de personas que se guían por el "porque yo lo valgo", pero luego su manuscrito huele a chungo que apesta.

    Yo no soy un genio de la literatura, y ni siquiera he tenido la suerte (o la calidad, quién sabe) para encontrar una editorial como tú, pero he conocido a muchos de esos que al recibir un rechazo, en lugar de reflexionar sobre si su manuscrito requiere al menos un repaso, se escudan en eso de que en España sólo se publica por enchufe o pagando, lo cual es sencillamente mentira. Recibir un rechazo no es señal de ninguna conspiración literaria, puede que la novela no encaje en la línea de la editorial (pero sea perfecta en otra que hay que encontrar, eso es lo difícil) pero también es posible que necesite más trabajo o no valga una mierda, simple y llanamente.

    Si te sirve de consuelo, recuerda aquello de "Lo mejor es que hablen de uno, aunque sea mal". Con todo esto y, con suerte, con la presencia de esta entrada en menéame, ya habrás conseguido que al menos unos cuantos conozcamos tu obra. Yo no soy aficionado a lo fantástico, pero conozco gente que sí, y no dudes que les hablaré de tu libro.

    Suerte.

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  23. Muy buenas, no me conoces de nada, y lo cierto es que yo a ti tampoco, he entrado a tu articulo a raiz de un comentario de twitter, y al leerlo me he sentido tan identificada que no puedo evitar escribirte.
    Vengo sufriendo lo mismo que tu, desde hace ya dos largos años. Ni siquiera he llegado a tener tu exito, simplemente consegui llamar mucho la atencion y tener muchos seguidores, ese fue mi gran pecado.
    Desde hace dos años llevo recibiendo toda clase de insultos en mi blog, ademas de leer en foros y blogs ajenos toda clase de disparates sobre mi trabajo, o mi persona, de gente a la que no solo no conozco de nada, si no que no me ha visto nunga, ni a mi ni a mi trabajo.
    Esta gente sin embargo, se permite proclamar que conoce todos mis oscuros secretos, y hablan sobre mi vida privada, mi laboral, y hasta mi familia, inventando toda clase de cuentos para no dormir.

    A lo largo de mi trayectoria he conocido otros artistas que han tenido exito en sus carreras, y su situacion es muy parecida tambien. Asi que finalmente he llegado a la conclusion, de que mas nos vale acomtumbrarnos, porque cuanta mas fama, mas impresentables aparecen.

    Mucho animo y no permitas que te afecte, porque entonces ganan ellos.

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  24. Una amiga me dijo ayer "El clavo que sobresale es el que se lleva el martillazo". Lo que no acabo de entender es, en primer lugar, por qué alguien consideraba que yo sobresalía cuando mi novela acababa de salir al mercado, y en segundo, sencillamente, por qué alguien cree que por darle un martillazo a ese clavo el suyo va a sobresalir, en una especie de efecto rebote que ni siquiera en Bricomanía creo que hayan conseguido nunca.

    Muchas gracias a todos =) y qué poquito me gusta comprobar que ni soy la única ni voy a ser la última: a aquéllos que dicen que en España sólo cuenta el mezenazgo, les diría que en España, lo que hay, es mucha envidia.

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  25. Tú a lo tuyo, amiga, que es escribir y que toda esta basura pase de largo sobre tí como el Sálvame pasa de largo por mi televisor cuando hago zapping. Tú sigue con ánimo, fuerza y humildad, que estos zánganos caen por su propio peso. Aún no he leído tu libro, pero te aseguro que ahora tengo más ganas que nunca :D.
    ¡Un abrazo!

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  26. Ah, por cierto, tú vida es tuya y no tienes que estar dando explicaciones ni justificandote en forma alguna. No lo olvides.

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  27. Tienes toda la razón, Rayco. Mi vida es mía =) pero me gusta que al menos, si alguien se siente lo suficientemente aburrido como para criticarla, lo haga por los motivos adecuados (y ciertos), y no se invente milongas.

    Un abrazo ;)

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  28. Mira, la verdad es que gracias a que te han tocado las narices y has escrito semejante entrada en tu blog (hay mucho %*/&** envidiso por el mundo), has ganado un lector más de tu libro, entre la curiosidad (como pica la jodia) que me has despertado, y las ganas de joder a tanto cabrón que hay por ahí, me he terminado de convencer, así que no hay mal que por bien no venga :)

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  29. =) Vaya, muchas gracias, Gorth... ahora sólo espero que te guste ;)
    Un abrazo

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  30. Hola Ninotchka:

    Tengo tu libro desde hace unos meses. El problema es que me compré del tirón todas las "lannisteradas" de Mr. Martin y en este caso tu Issi ha sido "La elegida p'al final". Hoy empiezo con Festín de Cuervos así que espero no postergarlo mucho más.

    Pero no necesito leerlo para opinar sobre este fandango. Todo eso es absurdo hasta rozar la absoluta gilipollez. Quién sostiene esas teorías no sabe, evidentemente, cómo funciona el negocio y muy muy poquito de cómo lo hace el mundo (el real, no el suyo propio). Creer que los costes de edición, imprenta, distribución, etc... de un libro como el tuyo los paga un polvo o una amistad es no saber ni de libros ni de polvos ni de amistades. Y más una novela española de fantasía, por el amor de Crom, que su mercado es el que es...Y Ediciones B, no Ediciones "El Goblin Jesuita"... Es que de verdad es para hacérselo mirar.

    Un cordial saludo y sigue con lo tuyo, que es el mejor modo de espantar a las moscas.

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  31. Entre 8 y 10 dias me han dicho en el fnac que tardan en traermelo, por lo pronto el argumento pinta bien :)

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  32. Por cierto lo de Ninotchka es por la peli de la Garbo? (grandiosa por cierto)

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  33. Sí =) de esa peli viene, mi madre me lo llamaba cuando era peque como sustitutivo de mi nombre (Virginia > Virginini > Nini > Ninotchka). Cuando vi la peli me encantó, así que me quedé con el nombre ;)

    Así que en la FNAC ya no lo tienen... tomo nota ;) y cuando lo leas ya sabes, acepto flores y pedradas a partes iguales jajajajajaa

    Ben, muchas gracias =) eso es lo que pensaba yo, pero parece ser que hay gente que no se para a sopesar la credibilidad de las cosas :S

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  34. El mundo era gris.
    Bajo sus pies la tierra seca crujía al ritmo desacompasado de sus pasos....
    Bueno pues ya lo tengo en mi poder, al final he pasado de la FNAC (o el FNAC como quiera que sea) y me lo he comprado en la casa del libro, curiosamente lo tenian en el escaparate :)
    Ahora, solo me falta pasar por una floristería y por una cantera de granito (cuanto mas duras las piedras mejor) ;)

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  35. xD Un secreto: mi flor favorita es el girasol. En cuanto a las piedras no tengo manías jajajaja (bueno, puestos a elegir prefiero una piedra pomez a un cacho granito, pero vamos... :P)

    En el escaparate? Cooooooooool =)

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  36. Yo ya lo tengo también... Reconozco que no lo conocía hasta que vi esta entrada enlazada en el twitter de un contacto, y me he hecho con él, aprovechando un concurso que he ganado, jeje!

    Si al final la mala publicidad también es positiva...

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  37. ¿Un concurso? =) ¿Cuál?

    Pues espero que te guste, Lady Boheme... ya me contarás ;)

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  38. De Popular Libros, contando cómo aprendí a leer, en Facebook. Ganaba un libro a elegir por mí, y el tuyo fue mi primera opción. Ahora sólo tengo que buscarle un hueco, que no creo que sea nada fácil, jaja!

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  39. Vaya =) ya lo he situado! Pues me siento halagada y honrada a partes iguales, ahora sólo espero que cuando lo leas te alegres de haberlo escogido ;)

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  40. Ya voy por la pagina 70 mas o menos, para el lunes o martes me lo he terminado :).

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  41. Como lectora de tu libro, creo que puedo decir que escribes magníficamente, que la historia es buena, es orginal y por supuesto merece ser publicada por una editorial grande, ¿Porqué no? a mi nunca me ha hecho falta preguntarme como habías conseguido publicar, simplemente se que tienes talento. Mucho ánimo. Besotes.

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  42. Me faltan unas 100 páginas para acabar el libro, cuando lo acabe, si te interesa mi opinión (que evidentemente no tiene por qué interesarte :) ), te mando un correo (a la dirección que aparece aquí en tus datos personales del blog, supongo) si te parece bien, porque prefiero darte mi opinion (que hasta ahora es muy buena) en privado, puede ser?

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  43. En este país el sector literario es especialmente machista y envidioso. Cuando es una mujer la que obtiene un triunfo literario, siempre sale un gilipollas diciendo que es tongo o está comprado porque la mujer no tiene talento por sí misma. Es patético...

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  44. Tendría que haberle hecho caso a mi primo y haberme puesto un seudónimo masculino y extranjero =(

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