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lunes, 20 de diciembre de 2010

¿En serio queremos ser escritores?


Hace un ratito he recibido una noticia que, si bien no es estrictamente horrible, tampoco se la puede considerar buena. Tal vez se pueda pensar que soy muy impaciente, pero en realidad no es así: han pasado seis meses desde la publicación de La Elegida de la Muerte (Öiyya) y para la campaña de Navidad las cosas no son tan sencillas como puedan parecer: es demasiado antigua para entrar en el cajón de las novedades, es demasiado fantástica para entrar en el cajón de la narrativa general, es demasiado adulta para entrar en el cajón de la fantasía "navideña". Y yo soy demasiado novel para que mi nombre le diga algo a alguien, algo que haga que apueste por mi libro y no decida devolver los ejemplares que tiene a la editorial pensando que no va a venderlos.

Evidentemente, nadie dijo que esto fuera a ser fácil. ¿Autor novel, español, de fantasía? Difícil, muy difícil. Y sin campaña de promoción, prácticamente imposible. Y sin embargo yo he peleado lo que he podido con lo que he tenido a mano (que ha sido más bien poco, teniendo en cuenta además que todo esto me ha venido justo en el momento en que menos concentrada estoy). Así mirado, se puede considerar un absoluto éxito lo que he conseguido, que ha sido vender bastante teniendo en cuenta la media del fantástico español. Sin embargo, volvemos a lo de siempre: no es suficiente, no es suficiente si lo que quieres es vivir de esto, si lo que quieres es seguir publicando, que es lo que, creo, queremos casi todos los que nos planteamos esto de escribir como algo más que un hobby.

Lo curioso de toda esta historia es que se habla de la novela, se habla mucho, y se habla bien. Las críticas son muy buenas. Los lectores (la mayoría) están satisfechos con ella, algunos incluso más que eso. Y, sin embargo, las cifras son las que son. ¿Cómo es posible?, se preguntará alguno. Yo tampoco tengo la respuesta. Lo que sí sé es que, por desgracia, en este mundo no importa cuánta gente lo lea o a cuánta gente le guste: lo que importa es cuánta gente lo compre. Y por mucho que lo hayan leído diez mil, veinte mil, treinta mil personas, si sólo se venden dos mil ejemplares no hay éxito que valga, ni hay posibilidad de continuación por mucho que esas treinta mil personas la quieran. Si no se vende, no es negocio; si no es negocio, no se invierte, y punto. Y si no se invierte, por mucho que los lectores y el autor quieran continuar, no se continúa.

Y todo esto me lleva a plantearme lo que hace algunos días vi que planteaba Anika entre libros en su muro del facebook: ¿De verdad queremos ser escritores? ¿En serio nos merece la pena? La cuestión es la siguiente: yo he tenido mucha suerte, se puede decir que soy una privilegiada, porque he logrado publicar con una gran editorial que me ha dado una muy buena distribución y un nombre. Sé que hay muchos, muchísimos, que pasan años peleando con uñas y dientes por conseguir eso que yo he conseguido, llevándose palo tras palo, decepción tras decepción, tantas que parece que no van a conseguirlo jamás. Y después, cuando lo consigues, te encuentras con que hagas lo que hagas, aunque el libro sea bueno, aunque a la gente le guste, aunque las críticas sean magníficas, aunque todo el maldito Orbe esté encantadísimo con tu libro, sigues fracasando. Porque no se vende. ¿Y en serio nos merece la pena pasar por el mal trago de intentarlo, seguir intentándolo, volverlo a intentar, para encontrarnos con que, una vez conseguido, nos estrellamos contra una pared que se llama "mercado"?

No se puede tener más fácil, como me comentaba un crítico hace algunas semanas. Me dijo que mi libro era bueno, era interesante, entretenido, estaba bien escrito, estaba publicado por una buena editorial, lo tenía todo. Y, sin embargo, me auguró muchos palos y muchas decepciones y muchas peleas y muchas lágrimas. ¿Por qué? Pues porque, me dijo, la gente te va a leer, pero no te va a comprar. Porque la gente va a seguir prefiriendo pedirle tu libro a un conocido o sacarlo de la biblioteca e invertir esos veinte euros en libros que adornen su estantería, y como tales entiende los best-sellers de escritores como Dan Brown, Stieg Larsson, gente de la que todo el mundo hable. Libros de los que se pueda presumir. "Oh, tengo dos ediciones de esta trilogía porque todo el mundo la ha leído y habla de ella", pero nadie da un duro por un libro de un novel, aunque lo haya leído y sepa que es bueno.

¿Queda un poco ruin pedir al respetable que invierta en los que empezamos? Tal vez. La gente sigue teniendo la libertad de comprar lo que le dé la gana, y tú no puedes exigirle que compre lo tuyo si prefiere que sea Christopher Tolkien quien adorne su librería. Pero luego quizás no entienda por qué tu libro, que tanto le gustó cuando se lo prestó su vecina, no ha visto su continuación, algo que le apetecía enormemente.

No sé si os habrá pasado, pero yo me he encontrado con muchos lectores que se quejan de que en las librerías sólo encuentran libros de "los de siempre". ¿Cuál es el problema, entonces? Pues que los libros de "los de siempre" son los que se venden. Los de los noveles, se leen, pero no se compran. Y, mal que nos pese, las editoriales no son ONGs: invierten para lograr un beneficio. Por muchas buenas críticas que obtenga una novela, ese autor no va a seguir publicando si su novela no vende lo suficiente. Y ahí es cuando enlazamos otra vez con lo del principio: ¿le merece la pena a alguien pelear tanto, invertir tanto tiempo en su sueño, para encontrarse después con que, haga lo que haga, aunque haya escrito la novela de los sueños de mucha gente, no la va a vender a menos que su novela se convierta en una de ésas "de las que todo el mundo habla"? ¿En serio queremos ser escritores?

viernes, 3 de diciembre de 2010

De cómo para escribir hay que saber escribir :P


Puede parecer una perogrullada, pero os aseguro que no es así. Creo que esta discusión la he tenido decenas de veces con diversos individuos/grupos de tales a lo largo de los últimos años, sobre todo con algunos de los que quieren, como quiero yo, convertirse en escritores "profesionales". Y también os aseguro que muchos de ellos (y no es coña) me han respondido con frases tan peregrinas como "Para eso está el corrector del Word", "Pero no te fijes en la ortografía/la sintaxis/la gramática, fíjate en la historia!!", "De eso se encarga la editorial", "Eres una talibana", etc.

Vale, pues sí, soy una talibana. Pero es que yo no sé poner ladrillos y no me dedico a construir casas: antes de ponerme a hacer una pared, os aseguro que aprendería a mezclar el cemento, la arena y el agua en su adecuada proporción, a usar el nivel para que la cosa quedase recta, a cavar para hacer los cimientos adecuados y que la pared no se me cayese encima... ¿Por qué muchos se empeñan en no aprender a poner los ladrillos, las palabras, las comas, las tildes, los puntos, los signos, las letras, antes de lanzarse como locos a construir su pared, su relato, su novela? Así pasa, que luego la novela o el relato se les cae encima. Y todavía se preguntan por qué no consiguen publicarla, por qué todas las editoriales les dan una amable pero firme negativa.

Señores, seamos serios. Si pretendéis que os paguen y os reconozcan por hacer algo, debéis hacerlo bien. Y, lamentablemente, una buena idea, una buena historia, no hacen un buen libro. Pues al fin y al cabo un libro no es sólo una historia: también es un conjunto de palabras, y éstas deben estar bien empleadas. Por muy buena intención que tenga una pared, si los ladrillos están mal puestos la pared se caerá.

Divagaciones aparte, hoy se me ha ocurrido hablar de un ejemplo concreto que últimamente veo POR TODAS PARTES y que hace que me sangren los oídos. ¿El motivo? He visto en Facebook una página que hacía un llamamiento al uso del imperativo (otro ejemplo sangrante) en vez del infinitivo. Sí, hay mucha gente que dice, por ejemplo, "¡Iros a un hotel!" en vez del correcto "¡Idos a un hotel!". Seré una talibana, pero me dan ganas de lanzar maldiciones a diestro y siniestro para que el pronunciador en cuestión no vuelva a irse a un hotel en buena compañía hasta que aprenda que las des son sus amigas. El fin, el caso es que el imperativo es un caso, pero hay otro, como decía, que a mí personalmente me da unas ganas tremendas de sacarme el pancreas con una cuchara de madera. ¿Por qué? Pues porque está extendidísimo, y no solo en el lenguaje hablado/escrito coloquial, sino y sobre todo en el lenguaje literario. Y cuando alguien que dice ser escritor/traductor profesional comete semejante error a mí es que se me abren las carnes, lo siento.

Me refiero al uso del pretérito imperfecto de subjuntivo en lugar del condicional. ¿Que qué leches es eso? Bueno, yo tampoco me dedico a ir por la vida analizando sintáctica y morfológicamente cada frase que digo/oigo/leo/escribo, ni mucho menos a poner nombre y apellido a cada verbo que me encuentro, pero la mala utilización de una conjugación, y más si está tan extendida que muchos ni siquiera la distinguen, me destroza por dentro. Talibana que es una, oiga.

El pretérito imperfecto de subjuntivo (hubiera/hubiese) está ligado al condicional (habría) en una de las construcciones más utilizadas del Castellano. Para entendernos, la construcción es "Si + Pretérito imperfecto de subjuntivo + entonces + condicional", aunque el "entonces" puede ser elíptico. Es decir: "Si hubiera ido a la compra, (entonces) habría comida en la nevera", por poner un ejemplo. "Si tuviera ganas, (entonces) iría a tomar una cerveza antes de comer"; "Si comieras (entonces) no tendrías ese mal humor que te gastas últimamente".

Hasta aquí, todo claro. Aunque la construcción es así, evidentemente no es necesario usar toda la construcción, pretérito y condicional: se pueden aislar. Pero la conjugación debe ser la misma. Pretérito, y condicional. Y últimamente veo por todas partes cómo, ignorando al pobre y olvidado condicional, el 90% de la población utiliza el pretérito imperfecto de subjuntivo para sustituirle. Y el condicional me da pena, y no solo eso, sino que se me salen las vísceras al verlo, porque por mucho que lo utilice el 90% de la población SIGUE SIN SER CORRECTO. Frases como "Yo hubiera venido si me hubieras llamado" no son correctas: cada tiempo verbal tiene que ir donde tiene que ir. "Yo HABRÍA venido si me hubieras llamado".

¿Que no lo habéis visto? Haced la prueba. Buscadlo. Ya veréis como en cuanto estéis un poco pendientes os encontráis ese pretérito imperfecto de subjuntivo por todas partes. Y al condicional, que le den. Llamadme pejiguera, mandadme a por coquinas o poned los ojos en blanco al leer esto si queréis, pero sigo insistiendo en que para construir una pared hay que saber poner los ladrillos. Y ahí no va un ladrillo subjuntivo, va un ladrillo condicional. O si no, se nos caerá la pared.

domingo, 28 de noviembre de 2010

Malentendidos

Hoy he pasado un día bastante patético. Bueno, tanto es así que son las seis de la mañana y todavía no he sido capaz de conciliar el sueño, de los mismos nervios nerviosos. Al final tendré que darme una colleja de las buenas a ver si pierdo el sentido, o meterme una tila en vena para calmarme y dormir un ratito y olvidarme de que, cuando me dejo llevar por este estado depresivo-obsesivo contra el que llevo semanas peleándome, puedo llegar a ser una idiota integral.

¿Que por qué me afectan tanto las cosas? Bueno, supongo que llevar dos meses con el mismo estado anímico que una braga de esparto no ayuda, y tampoco el hecho de que, pese a que casi el 100% del tiempo soy yo misma, de vez en cuando me sobrevengan estos (afortunadamente breves) estados de estupidez integral durante los cuales me convierto en una niña asustada que sólo quiere meterse debajo de la cama y echarse a llorar hasta que se le caigan los ojos.

Tampoco voy a ser tan idiota de pensar que el motivo de mi sábado horribilis ha sido únicamente esa tontería. No, porque estoy más blandita con toda esta chorrada del quítame-aquí-estos-ataques-de-estrés, y todo me afecta el triple, y lo que en un momento normal habría sido una mera excusa para echarme unas risas a mi costa se ha convertido por sí solo en un planeta del tamaño de un Júpiter hiperdesarrollado simplemente porque mi mente se niega a que ese 100% sea realmente un 100%. Dejémoslo en un 90%, si acaso, ¿de acuerdo? Teniendo en cuenta que hace un mes era un 20%, tampoco vamos mal de ritmo. Pero me sigue fastidiando encontrarme de repente, así, sin avisar, con que la persona habitualmente risueña que creo ser está abrazada a la almohada como si tuviera miedo de soltarla y caerse de la cama, que está muy alta. O que esa canción que me he puesto para animarme sólo ha conseguido hacerme llorar con más ganas. O que tenga que ser mi gato el que me advierta a maullidos de que le estoy abrazando demasiado fuerte y tengo demasiada fuerza para su cuerpecillo. O que en realidad sí hay gente ahí al lado que se deja abrazar y no se queja a maullidos, solo que yo soy demasiado idiota, o demasiado orgullosa, o tengo demasiado miedo a que me lo nieguen como para pedirles ese abrazo cuando lo necesito.

Y quizá es precisamente de eso de lo que va todo esto. Miedo. A no llegar a secarme los ojos jamás, a espachurrar a mi gato por no atreverme a abrazar a nadie más, a pedir un abrazo y no recibirlo, a no pedirlo y encontrarme con que sólo me queda, como siempre, la almohada.

Al menos las almohadas ni te rechazan ni maúllan...

jueves, 11 de noviembre de 2010

El quinto

Creo que todavía no lo había puesto por aquí... Una buenísima sorpresa que me llevé el viernes. Y qué bien hechos están todos :P me encantan!!!

viernes, 5 de noviembre de 2010

¡El horror!

Lo he puesto con hache porque creo que todavía se escribe así, aunque me da que el próximo paso va a ser cargarse también tan noble (aunque muda) letra y dejarnos a todos patidifusos, estupefactos y con sensación de coitus interruptus cada vez que escribamos palabras como "histérica", "horripilante" y la que más pega en este caso, "hecatombe". No, no creo que quede mucho para que la RAE decida practicar una eutanasia activa con consecuencias genocidas sobre las letras discapacitadas: si yo fuera la hache o la uve doble, empezaría a redactar testamento, que esta gente se las gasta más o menos así.

Por ahora, la hache y la uve doble se han librado (aunque a ésta última la han obligado a pasar por el Registro Civil para cambiarse el nombre). Las que no se han librado son la elle y la che, esas dos letritas compuestas que tanta guerra dieron a algunos en la egebé (cuando todavía no había educación primaria y todo eso). Otras letritas que han sufrido cambios son la be (ya no es ni larga ni alta, la pobre mía), la uve (bueno, ésta al menos ha visto cómo dejaban de meterse con ella por su altura), la i (que ya no tiene el noble apellido de "latina"), la y griega (que pasa a denominarse "ye", al más puro estilo Conchita Velasco en sus mejores tiempos). De la ceta o zeda o como leñe se dijera, ni palabra, así que deduzco que se podrá seguir empleando el nombre que a cada uno le venga en gana. Anarquía y cerveza fría, si es que todavía se escribe así.

Pero aparte de dejarnos a todos con los ojos del tamaño de pelotas de ping-pong al pensar qué haremos ahora que por fin hemos aprendido a pronunciar la elle (uy, perdón, la doble entidad alfabética anteriormente conocida como elle), cómo haremos para llamar a un taxi, al camarero o la atención al niño de primera fila sin chistarle (¿se seguirá pronunciando /ch/ la doble entidad alfabética formada por la ce y la hache? ¿Y qué ocurrirá si desaparece la hache, desaparecerá el noble arte del chiste? en ambos sentidos: de chistar, y de contar historias jocosas con mayor o menor acierto), a la Ínclita, Afamada y Laureada RAE también le ha dado por tocarnos un poquito más las tildes, que ya empiezan a inflársenos con desmesura.

Para empezar, ya no hay tilde entre números. Si escribes 2 o 3 y piensas que son 203, te jodes como Herodes, que se decía en mi época (de la obsesión onanista del rey judío hablaremos en sucesivas entregas). También le ha dado por quitar las tildes de palabras como guion, hui, riais, Sion, truhan y fie (¿¿en serio truhan, Sion y guion son monosílabos?? Joooño, ¿y entonces por qué a mí me salen dos? válgame. Si es que aún se escribe así.) Si ya tuvimos problemas con el magnífico cambio de rio (de toda la vida de Dios se había escrito "rió", no me digáis que no), ahora la vamos a liar parda cada vez que le metamos mano al teclado. Incluso si lo hacemos sin intenciones perversas.

Y de paso, ha decidido aceptar plenamente la ka, pobrecilla mía que parece que estaba marginada ella. Como consecuencia de su admisión como letra de pleno derecho con papeles, DNI y todo el paquetámen, la cu (q, pa entendernos) se nos ha quedado arrinconada como el guisante castigado del chiste (si es que todavía se escribe así) y hay palabras que ahora se escriben Irak, Catar y cuórum. ¿Que qué leches es "catar"? No, no es probar la comida a ver si está rica o carece de sustancias extrañas y perjudiciales para la salud: "Catar" es la ciudad anteriormente conocida como Qatar. Y si alguien se confunde y prefiere llamarla Qatar, pues que la ponga en cursiva como si fuera "un extranjerismo puro", ea, ahí, repatriación para la palabra y todo eso. Válgame, si es que todavía se escribe así.

De modo que me da que los que nos dedicamos a esto de escribir vamos a tener que hacernos un curso de reciclaje ortográfico de aquí a Navidad, porque no sé vosotros, pero yo estoy convencida de que voy a perder mis doce puntos a la primera, si es que no los he perdido ya con esta entrada. ¿Me retirarán el carnet, me pondrán una multa por mala escritora, me obligarán a ir a juicio rápido para decidir si tengo que examinarme de nuevo o con un par de servicios a la comunidad lingüística puedo ir tirando? (por cierto, ¿y la diéresis? ¿nadie se mete con ella?). ¿Podremos recoger firmas para que dejen nuestro idioma como estaba, que ya era bien lindo y jodidamente complicado como era (¿O no se le podría haber ocurrido esto a Nebrija y nos habríamos quitado un huevo de problemas en la anteriormente mencionada egebé??? coño ya) o tendremos que aguantar carros y carretas porque la RAE es la que manda, y si no sabemos aguantar una broma, pues nos vamos del pueblo y listo?

Y el que venga detrás, que arree. Si es que todavía se escribe así ^^

jueves, 4 de noviembre de 2010

De víricos, bacteriológicos y demás fauna


Hace un ratito me ha llegado al correo un nuevo correo de esos "encadenados", que se supone que debes reenviar para que la fortuna te sonría o para que la Policía encuentre antes a un niño perdido. Habitualmente borro sin leer ese tipo de mensajes, pero el título de éste me ha atraído ("Apadrina a un escritor"), y cuando lo he leido me he sentido... ¿Halagada? ¿Incrédula? ¿Desconcertada? Un poco de todo, supongo. Porque hablaba de mí. No, no en sentido figurado: con nombre y apellidos.

Por lo que he leído por ahí, el mail en cuestión está levantando ampollas, y supongo que no es de extrañar: a mí me ha caído como un bálsamo sobre la patita rota, pero si uno está susceptible supongo que se puede interpretar como un martillazo en la cabeza de otros muchos que, como yo, intentan abrirse camino en esto de la literatura. ¿Por qué? Bueno, pues porque el mail era un amago de hoax publicitario acerca de mi novela, y para publicitarla no dejaba excesivamente bien el panorama actual literario, concretamente en España.

A mí me lo han tenido que señalar con el dedo para que lo viera, porque simplemente me había quedado con el "Oh, Dios mío, pero si soy yo..." La cuestión es que lo he reenviado, porque me ha halagado, porque me ha hecho gracia, y porque todavía no me puedo quitar el asombro de encima. El caso es que algunos pueden sentirse ultrajados porque el mail hable mal del panorama: yo personalmente, y hablo por mí, considero que hablar mal de libros de autoayuda, o de famosetes de televisión, no es arremeter contra los escritores (los de verdad, quiero decir), que es a fin de cuentas lo que hacía el mail. Pero por supuesto cada uno puede sentirse ofendido por lo que quiera, de modo que me veo en la obligación de repetir, como ya he dicho en cien mil millones de ocasiones, que considero que España tiene grandes escritores, reconocidos y sin reconocer, y que por supuesto que los respeto a todos. Y el mail que diga lo que quiera =)

¿Por qué lo he reenviado entonces, si sabía que después iba a tener que venir aquí a dar explicaciones? Leñe, pues porque hablaba de mí. Y en términos bastante halagüeños. Y no soy tan boba como para guardarme eso, teniendo en cuenta lo difícil que está este mundo. Y también, por qué no, por lo que he dicho antes: porque no he considerado que hablar mal de "ese" tipo de libros sea poner a parir al mundillo literario, y mucho menos a los escritores. A los que escriben en serio. A los que intentan, intentamos, plasmar lo que sentimos, pensamos, queremos y creemos en las páginas de un libro o un relato.

martes, 2 de noviembre de 2010

Para ser escritor hay que follar muchísimo

No, la frase no es mía (aojalá, que diría si no fuese una niña bien educada y todo eso). La frase es de un gran escritor ya no tanto en potencia cuanto en acto (no, tampoco es una procacidad, que a veces yo también quiero decir exactamente lo que digo sin dobles sentidos... pocas, pero a veces pasa :P). La frase, decía, es de un gran escritor y mejor persona, Ernesto Fernández(-Weiss), con quien tuve la suerte de compartir mesa el pasado domingo en el primer Especial de Halloween de la Biblioteca de Dos Hermanas (Sevilla), junto con otros grandísimos escritores y grandísimas personas como son Ángel Vela, Manuel Mije y Pako Mulero, y con quienes desvarié acerca del terror en la literatura, del terror en el cine, de literatura en general y de "Tenebrae", la antología de terror de Sevilla Escribe, en particular.

La cita en cuestión venía a cuento de una pregunta acerca de los bloqueos literarios y cómo superarlos, algo que a mí ahora mismo me pilla bastante cerca del corazoncito, la verdad. Entre las soluciones propuestas para librarse de un bloqueo surgieron algunas bastante interesantes, que tenían que ver sobre todo con salir de la rutina y "airearse" un poco para que la mente bloqueada vuelva a su lugar (y que, por cierto, es exactamente lo que me ha recetado a mí mi médico para pasar este mal rato que estoy arrastrando ya desde hace varias semanas). Digo "airearse", aunque en realidad los consejos iban desde irse de excursión hasta salir un día y volver más borracho que un orco, pasando por "echar un polvo chungo con quien no debes" (sic.).

La mente del escritor, como cualquier otra mente (a ver si ahora no vamos a ser humanos y eso), puede llegar a recalentarse por motivos muy diversos y, en ocasiones, ajenos al mismo acto de crear, hasta que algo se rompe ahí dentro y de repente, un mal día, el escritor descubre que no es capaz de escribir. Y entonces (y es algo que nos ocurre a todos, mal que nos pese) nos agobiamos, intentamos forzar la máquina, nos desesperamos porque somos incapaces de escribir una sola línea, lo intentamos por activa, por pasiva, por perifrástica e incluso por reflexiva y, como dirían Los Ronaldos, "No hay manera". Y el agobio va en aumento, y el bloqueo se incrementa al mismo ritmo, y la afamada y nunca bien ponderada pescadilla se convierte en un cachalote que se muerde la cola y lo que no es la cola. Así que la idea que quería (supongo) transmitir Ernesto Fernández con esa lapidaria frase que he plagiado de mala manera para titular esta entrada es que el escritor, como cualquiera que sufre un bloqueo creativo (e incluso de otras clases), debe intentar arrancarse el bloqueo de raíz precisamente no intentándolo.

No sirve de nada obligarse. No sirve de nada agobiarse. No sirve de nada intentarlo de mil maneras, escribir cosas nuevas, reescribir cosas antiguas, corregir cosas prehistóricas, apostarte el suelo contigo mismo a que eres capaz de volver a escribir, llevarte el ordenador al servicio o escribir haciendo el pino-puente. Si la mente ha llegado al punto del bloqueo, es que necesita descansar. "Airearse", vaya. Irse de excursión a la Pedriza, salir de copas con el vecino del quinto derecha, viajar a Alaska, bailar en ropa interior en el salón de casa e incluso sí, echar un polvo con alguien inhabitual o de forma inhabitual. No forzar la máquina, no intentarlo siquiera, porque eso conduce a una frustración aún mayor y se puede llegar al punto en el que nos dé miedo enfrentarnos siquiera a un documento de word. Olvidarse del tema. Hacer otras cosas. Desfogarse, relajarse, divertirse, cambiar de aires, lo que sea. Y regresar a la escritura sólo cuando realmente nos vuelva a hacer la misma ilusión que al principio, cuando realmente escribir sea una necesidad anímica, cuando, de nuevo, un día en el que no escribamos sea un día vacío, roto, perdido, gris.



*La fotografía es de Chema Madoz

sábado, 16 de octubre de 2010

Crisis por tos laos...

Siempre me ha molestado, como un picorcillo ahí en la parte de atrás del cerebro, ver cómo muchos lectores cargan a machete contra sus autores favoritos por un quítame aquí esas continuaciones. Si un escritor logra hacerse con el fandom gracias a las primeras entregas de una serie o saga, cuando se acaban las alabanzas y loas a su obra comienza una serie casi inacabable de críticas, más o menos sutiles, más o menos insultantes, más o menos amenazadoras dirigidas hacia su persona, debidas a que el escritor en cuestión no termina la siguiente entrega de la saga o serie en cuestión con la celeridad que el fan medio exige. En estos momentos el máximo exponente de "blanco móvil para críticas encarnizadas de lectores de fantasía" es George R.R. Martin, a quien le está costando finalizar la quinta entrega de su Canción de Hielo y Fuego tantos años que como se descuide se van a empezar a contar por décadas. Y eso, obviamente, ha provocado una marea de rezongos, insultos, críticas, exabruptos y demás pataleos que ha adquirido las proporciones de tsunami y que en breve requerirá de las manos expertas de los nenes de Next Limit y una banda sonora de Hans Zimmer para ser representado, al ritmo que va creciendo. Sin embargo, aparte de Martin hay muchos que se han ganado el pescozón del público por su tardanza en continuar la historia que han empezado, cual si la historia fuera del público y el autor un criminal que la mantuviera secuestrada a punta de pistola, arriesgándose a que la historia en cuestión acabe con un síndrome de Estocolmo de agárrate y no te menees: Patrick Rothfuss, Brandon Sanderson, R. Scott Bakker, Javier Negrete, el traductor de Sapkowski (que entra en este ranking por derecho propio)... allá donde hay una saga, allá hay una turba de lectores enfurecidos exigiendo rapidez y calidad al autor de marras, enojándose si el escritor demuestra tener una vida aparte de la literatura y soltando improperios a cual más colorido e imaginativo conforme el calendario va dejando caer las hojas en un otoño inacabable.

Digo todo esto porque yo misma me he mordido las uñas esperando la continuación de unas cuantas sagas. Canción es sólo un ejemplo: recuerdo cómo pataleaba con cada entrega de Harry Potter, cómo me quedé de estupefacta cuando Robert Jordan murió sin terminar La Rueda del Tiempo, lo malísimamente mal que me cayó el anteriormente citado traductor cuando siguió demorando la última entrega de Geralt de Rivia, y aún hoy sigo desazonada aguardando la siguiente novela de El Emperador-Aspecto, Tramórea, etc. Peeeeeero una cosa es querer seguir leyendo, y otra pensar que el autor te ha traicionado, se ha vendido, te está tomando el pelo o actúa por simple malevolencia cuando no te pone en las manos el siguiente volúmen cuando tú así lo deseas. Igual es que siempre pienso lo mejor de los demás, pero estaba convencida de que, si alguien no terminaba una novela, era por algo. Bien porque tenía otro proyecto, bien porque se había tomado un descanso, bien simplemente porque no podía.

Ahora estoy convencida de que esto último es mucho más frecuente de lo que cualquiera puede pensar. Hace siete meses que no escribo prácticamente nada, y lo poquito que escribo lo hago con un enorme esfuerzo y muy poquita calidad literaria. Sí, estoy bloqueada. Puede ser porque, como dicen algunos, me exijo mucho a mí misma (aunque no lo creo, puesto que lo que me cuesta es escribir en sí, no ver lo que escribo como algo bueno; es el hecho de escribir lo que se me hace una tarea hercúlea), puede ser porque estoy pasando una racha de trabajo absolutamente inhumana (de lunes a domingo, mañanas y tardes), puede ser porque se me ha juntado la publicación de la novela con el verano y con esa racha de currele apocalíptico. Puede ser porque estoy cansada, o simplemente porque sí, porque me ha venido un bloqueo y hasta que no se destape el corcho que si quieres arroz, Catalina. El caso es que no puedo escribir. Y cuanto más me presiono a mí misma, peor: no sólo no escribo, sino que encima me siento culpable por no hacerlo.

Mi planteamiento, pues, es el siguiente: si yo, pobre de mí, puedo bloquearme, ¿no puede también bloquearse gente como Martin, Rothfuss, Bakker, Negrete? Y si se bloquean, ¿no será infinitamente peor que tengan a una turba enfurecida de fans armados con horcas y antorchas golpeando su puerta para exigir que escriban, que escriban y que escriban? Desde luego, sé que si yo la tuviera mi mente haría "chac" y no podría ni encender el ordenador, mucho menos acabar una obra de la envergadura de "Dance with dragons", por seguir con el ejemplo más sangrante.

Escribir no es como montar un coche. No vale decir "me siento a trabajar y me sale, y si tengo que sentarme doce horas me siento": si no sale, no sale. No basta con apretar el tornillo, con juntar el sujeto y el predicado. Y si un escritor no ha terminado una novela, por mucho que sus fans golpeen su puerta no la va a acabar antes. De hecho, es posible que la acabe después. O que no llegue a acabarla.

Paciencia, pues. A ningún escritor le gusta dejar una obra inacabada, y a ninguno le gusta verse en la imposibilidad de escribir. Ya llegará, y cuando llegue, mejor que sea algo escrito con ganas, ilusión e inspiración. Que luego nos cuelan un truño redactado con un Cuaderno Rubio y nos quejamos.

miércoles, 6 de octubre de 2010

Dos Hermanas y muchos hermanos, parte II

El segundo de los libritos con los que me vine de Dos Hermanas (aparte de Sopa de Sapos, que merecerá entrada aparte y cariñosa -más, quiero decir- por aquello de que entre los perpetradores se cuenta una servidora) está publicado por el Grupo AJEC y recibe el curioso título de 10 billetes para el fin del mundo. Una antología del Círculo de Escritores Errantes que, lejos de ser una peli de catástrofes (o diez, en este caso) llevada a la literatura, está compuesta por diez relatos que llaman poderosamente la atención por tener cada uno de ellos algo que los diferencia de los demás y, desde luego, de otros relatos y novelas de tintes similares que se han escrito hasta ahora. No se trata de una antología de "diferentes modos de ver el fin del mundo": se trata de distintos Apocalipsis llevados a una antología. ¿Que cuál es la diferencia? Haceos con el libro y la veréis ;) por lo que yo llevo leído y hojeado, merece muchísimo la pena.



Diez travesías, un destino.

En una estación imposible, más allá del espacio y el tiempo, los miembros del Círculo de Escritores Errantes te esperan para que subas con ellos al tren del fin del mundo, para que les acompañes hasta la última de todas las paradas.

Nadie sabe si ha sido la fatalidad, la ciencia, la misma Tierra cansada de nosotros o nuestra inconsciente mano quien ha precipitado los acontecimientos, pero el momento ha llegado. Aprieta los dientes, agarra con fuerza tu billete y arrepiéntete de todas tus faltas pues, una vez en marcha, este tren sólo se detendrá al final de su trayecto: el fin del mundo.




Los diez relatos en cuestión son:

Eirene, de Ernesto Fernández
KO la felicidad, de Daniel Pérez Navarro
Wolframio Syndrome, de David Valero Barjola
Fallo crítico de sistema, de Alex Godmir
Por un mundo mejor, de Miguel Puente Molins
Cadena alimenticia, de Juan Ángel Laguna
El viaje de la mente, de Agustín Luzárraga
5 minutos para la media noche, de José Ramón Vázquez
Las horas muertas, de Miguel Cisneros Perales
Sustracción de variables, de Manuel Mije

martes, 5 de octubre de 2010

Dos Hermanas y muchos hermanos

Este fin de semana he tenido la inmensa suerte de compartir conversación, silla, copas y muchas risas con varios de los escritores que, creo, conforman el futuro de mis géneros favoritos en este país. Contrariamente a lo que dice el arquetipo, el escritor medio español ni es introspectivo, ni es asocial tirando a sociópata, ni es raro (al menos no más de lo normal), ni es un ser solitario que se esconde en las letras por miedo a vivir: estos chavales y chavalas, entre los que quiero contarme (por supuesto), son gente encantadora, divertida, agradable, risueña y con un puntito pícaro que ya querrían muchos protagonistas de best-sellers que se me vienen a la mente en este momento y que no voy a mentar por aquello de que a la bicha, todo eso.

En el Encuentro de Literatura Fantástica de Dos Hermanas (cita a la que no me da la gana de volver a faltar, si todos los años son como éste) ha habido de todo. Ya iré desgranando algunas de las cosillas que he visto por ahí (algunas, no todas, que una todavía tiene una -mala- imagen que mantener y todas esas cosas), pero para empezar me gustaría hablar de literatura. De literatura de la buena. Que al fin y al cabo es de lo que han ido las jornadas, claro.

Durante el fin de semana asistí a varias presentaciones de libros, de los cuales dos me llamaron mucho la atención, no sólo porque conozco de "vista" a los autores (a algunos de ellos, gracias a Dos Hermanas, también los conozco de vista e incluso de otros sentidos), sino también porque son de un género olvidado por las editoriales y que, visto lo que he visto en los últimos años, no debería ser despreciado en absoluto: el relato.

Son dos antologías recientemente publicadas y que evidentemente ahora están en mis manos, que cuando me llama la atención un libro TENGO que comprarlo. De una de ellas hablaré en cuanto la abra; de la segunda, ahora mismo. Se trata de Tenebrae, del colectivo Sevilla Escribe, una antología de relatos de género fosco (¿que qué es el fosco? Preguntádselo a Manuel Mije que lo explica muy bien). Ya le he echado un ojo por encima y me ha dado una impresión fantabulosa, así que os dejo la sinopsis y un booktrailer que han colgado en su blog para que lo anotéis en vuestra lista de "imprescindibles" de este otoño =)




El ser humano lleva contando cuentos de miedo desde siempre, quizás sea ese, el miedo, el único sentimiento inherente a toda cultura.

Pero como todo, el miedo tiene mil caras. Tenebrae explora esas caras con ocho relatos de temas dispares, pero que siempre, siempre, tratan el miedo, el terror, lo fosco y tenebroso.

Desde el humor negro de la mejor cocina vanguardista caníbal, hasta los delirios de un artista que aún cree vivir en el siglo XIX.

Todo eso y más es Tenebrae, la antología de relatos foscos de Sevilla Escribe que tienes entre las manos, la que miraste de soslayo al pasar junto a la estantería, presintiendo que no se escribió para espíritus temerosos.

Son ocho relatos, ocho piezas de ese género que algunos decidieron llamar Fosco, una invitación para que, al menos por esta noche, no sueñes con los angelitos...


Los relatos son:

"El viejo de plata" de Miguel Cisneros Perales
"Bocado de Dioses" de Francisco Jesús Franco Díaz
"El Insomne" de Ángel Vela
"La huida" de Manuel Mije
"La ganga" de Juande Dios Garduño
"Absenta" Juan Díaz Olmedo
"El cazador de tigres" de Ernesto Fernández
"El noctívago demacrado" de Alejandro Castroguer.

domingo, 12 de septiembre de 2010

Cada uno en lo suyo

Hace muchos años, cuando yo todavía era una niña pequeñita que buscaba por dónde sacar toda esa tontería que tenía dentro y probaba con varias expresiones artísticas diferentes (la música, la pintura, la literatura -que ya entonces era, de lejos, lo que más me gustaba-), recuerdo haber sentido una curiosa mezcla de envidia y orgullo fraterno al ver cómo toda mi familia y adyacentes admiraban a mi hermano. Entendedme bien: yo era niña, después adolescente, buscaba una forma de encajar y tenía dos hermanos mayores, una chavala más maja que las pesetas (de entonces) a la que físicamente me parecía tanto como para que algunos nos tomasen por gemelas, pero que siempre iba más guapa que yo (tenía cinco años más, eso es un handicap) y tocaba la guitarra mejor que yo y sacaba mejores notas que yo y sabía más que yo y era, en definitiva, más que yo, y un hermano mayor, físicamente muy diferente de mí, pero que me llevaba cuatro años de ventaja y cientos de kilos de arte de ventaja: llevaba más años tocando el violín y lo tocaba mejor que yo, llevaba más años pintando y pintaba mejor que yo, y por supuesto tenía cuatro años más que yo por lo que escribía mejor que yo (la diferencia entre 10 y 14 años, en eso, se nota).

Para una niña que busca su identidad y la aceptación del entorno, eso es duro, aunque no lo parezca a priori. Intenté ser música, intenté pintar, dibujar, estudiar, lo intenté todo, y mis hermanos seguían superándome, con lo que acumulé un nivel de frustración solo comparable al que me producía verme "apartada" del común de los mortales (primero en el cole, después en la universidad) por no llegar a encajar jamás en el "grupo". Sin embargo, seguí buscando eso que consiguiera apartarme de lo que mi familia y adyacentes consideraban "mera imitación" de lo que mis hermanos mayores hacían: al fin y al cabo, cada vez que conseguía algo (pintar un cuadro, dominar la parte rápida del Canon de Pachelbel, llevar a buen puerto el coro de los domingos baajo mi -implacable- dirección, dibujar un monigote con cierta gracia, sacar un sobre en lengua española o en literatura contemporánea...) conseguía una sonrisa y un "muy bien, Nini", y nada más, porque mis hermanos ya lo habían hecho antes y lo habían hecho mejor. O quizá no lo habían hecho mejor, pero como hacía ya cuatro o cinco años de aquello y ahora se habían superado a sí mismos, pues daba esa impresión.

¿Que por qué os cuento todo esto? Bueno, pues porque aunque parezca la afirmación de una niña tonta y malcriada, lo cierto es que aquello me provocó una acumulación de frustración que me acompañó hasta hace bien poquito. Me salí del camino de mis hermanos cuando estudié periodismo, pero ni siquiera el día que logré ponerme delante de un micro y cantar un informativo supuso una mejora, porque mi familia no me escuchó, ni los adyacentes (es lo que tiene irse a vivir a otra comunidad autónoma). Así que durante cerca de media década seguí acumulando frustraciones, mejorando cada día en un trabajo en el que mis hermanos no habrían destacado (fundamentalmente porque ninguno de los dos es periodista), y escuchando a cambio el consabido "¿Te han nombrado directora de un programa? Muy bien, Nini: pues tu hermano/a fíjate que ha conseguido blablabla". Normal, porque sus logros sí que estaban al alcance de mi familia y adyacentes, mientras que los míos eran una especie de leyenda urbana. "Sí, se dice que Nini es muy buena en la radio, tiene una voz preciosa, hace unos programas entretenidísimos, qué bien cuenta la información". Pero SE DICE: ante eso, la familia y los adyacentes no pueden sino contestar: "Muy bien, Nini. ¿Habéis visto el último cuadro de Kiko?"

Esa frustración continuó en gran medida cuando yo por fin logré encontrar lo que podía, tal vez, distinguirme: la literatura. Yo escribía, pero mi familia tampoco lo veía. Será porque no gustan de la literatura fantástica, o será porque yo sueño y ellos se encargan de ponerme los pies en la tierra (supongo que ése es el cometido de la familia, no dejar que te lances a la piscina así como así). Salvo mi padre, que desde el primer momento me pidió que le enviase todo lo que escribía y que se encargó de hacerme saber, con su habitual laconismo, que TENÍA que seguir, el resto era algo así como "Muy bien, Nini; pero recuerda que tienes que trabajar/salir/pasear/no pasarte todo el fin de semana delante del ordenador PERDIENDO EL TIEMPO". ¿Consecuencia? Más frustración acumulada, cuando mi familia y adyacentes ni siquiera eran capaces de leer una página de lo que había escrito, sino que se dedicaban a pensar que bien podría emplear mi tiempo libre en otra cosa.

¿Que a qué viene todo esto? Bueno, viene a que cuando Ediciones B me hizo "la llamada" esa frustración, mágicamente, desapareció. Viene a que por fin, POR FIN, había encontrado ese algo que podía convertirme en algo más que una copia pobre del acervo genético de mis dos brillantes hermanos. Viene a que por fin, después de treinta y tres años de frustración, Nini consiguió hacer algo que su familia y adyacentes no pudieran comentar con un "Muy bien, Nini, PERO...". Y viene a que por fin, y pese a todo, mi frustración no me obliga a aborrecer cordialmente a mis hermanitos ni me hace sentirme, como siempre, un paso por debajo de ellos.

Mi hermana es mejor discutidora que yo, mejor esposa que yo, mejor madre que yo, y tiene dos hijos que son una obra de arte. Mi hermano pinta mejor que yo, dibuja mejor que yo, hace mejores fotografías que yo y cocina mejor que yo. Y yo... supongo que yo escribo mejor que ellos dos (lo del micrófono lo dejaremos porque hasta que no vuelva a Madrid supongo que no cuenta). Cada uno a lo suyo, y bien felices. Y así, sin frustraciones de por medio, me encanta ver que mi hermano se desarrolla como artista y que poco a poco va consiguiendo lo que ya hace años era su sueño. ¿Que suena un poco egoísta y malcriado, eso de "y me pide consejo porque yo he publicado antes que él"? Nadie dijo que la mente humana tuviera que ser racional. Eh... bueno, igual sí lo dijo alguien, pero no tenía razón XD XD XD. Las frustraciones que arrastras de pequeño no son racionales, y mi reacción ante todo esto, aunque irracional, es la que es. O quizá sea porque el hecho de vivir lejos de la familia y adyacentes incrementó mi frustración hasta convertirla en un dolorcillo constante a la altura de la boca del estómago. No sé. EL caso es que ahora cada uno de los tres tiene su campo, ninguno es "más mejor que el otro", y yo he encontrado un sitio en el grupo "familia y adyacentes" fuera del subgrupo "gente simpática que se va de juerga hasta el amanecer y vuelve ebria como un orco". Ahora ya no soy "la prima/sobrina/hija/hermana que vive lejos, dice que habla por un micro y cuando viene se va de juerga", sino "Nini, que por fin ha conseguido publicar un libro, ¿te has enterado? Uy, sí, me lo estoy leyendo, ¡quién nos iba a decir que escribía así! ¿De dónde ha sacado esta niña ese arte con las palabras?"

Qué, suena mal, ¿verdad? Pues claro. Incluso a mí misma me suena fatal, y supongo que por eso me lo he estado callando los últimos treinta años. Pero una vez que te deshaces de tus frustraciones, las cosas parecen bien distintas. Y por eso ahora, en vez de frustrada porque "él lo consigue y yo sigo aquí luchando por obtener un 'Muy bien, Nini'", me siento muuy orgullosa de mi hermanito mayor, que también ha conseguido superar un par de tropezones que el mundo le ha puesto delante y poco a poco va rompiendo esa crisálida de mediocridad con la que la sociedad nos envuelve a todos menos a unos poquitos suertudos. Y estoy convencida de que dentro de muy poquito mi hermano ya no será "Kiko es un pedazo de artista" sólo en mi familia y adyacentes, sino en todo el mundo. Porque él lo vale, y porque lo es, qué coño.



Y yo... y yo tendré que pensar, con una sonrisa, que aunque haya tardado décadas en conseguir que mi familia pase del "Muy bien, Nini, pero..." al "Qué barbaridad, quién nos lo iba a decir", más allá de la familia y adyacentes sí hubo gente que creyó en mí antes de toda esta historia. Y cuando veo ese corto de mi hermano ya no pienso "Cagontó, qué bueno es, y yo aquí intentando demostrar... ¿qué?" sino más bien "Qué bueno es en su campo. ¿Debería escribirle un guioncito...?" Y ahora, además, no sólo voy por ahí sintiéndome orgullosa de ser su hermanita, sino que él también va por ahí diciendo que es mi hermano. Como he dicho, cada uno en lo suyo. Por fin.

sábado, 11 de septiembre de 2010

New York, New York...

Mal día, un 11 de septiembre, para actualizar el blog. Más que nada porque por mucho que lo intentes la mente siempre se te acaba yendo nueve (¿ya?) años atrás, a aquel once de septiuembre de 2001, cuando el mundo cambió. Quizá no tanto como todos creímos en ese momento, pero las cosas no han vuelto a ser como eran antes.

Así que, dejando a un lado cualquier cuestión política, religiosa o cultural, simplemente vamos a recordasr a todos aquellos que han muerto, bien ese día, bien un once de marzo, bien un siete de julio, bien cualquier otro día del calendario y en cualquier lugar del planeta, simplemente porque el ser humano es lo suficientemente idiota como para no darse cuenta de que el odio es lo peor que ha inventado el hombre.

lunes, 23 de agosto de 2010

El cuarto

Madre mía, parece que los fantrailers se reproducen como setas... Si esto quiere decir que queréis película del libro, no podría estar más de acuerdo =) a mí también me apetecería ver la historia de Issi en la gran pantalla. O incluso en la pequeña XD. Pero ya sabéis que para lograr que te adapten una novela tiene que tener muchísimo éxito... Así que por el momento nos conformaremos con ver estas pequeñas maravillas que hacéis, que a mí personalmente me encantan y me ponen los pelos como escarpias de la emoción. Muchísimas gracias a los (¡Cuatro ya!) artistas =)

domingo, 22 de agosto de 2010

Y van tres...

Sólo puedo decir: muchas, muchas, muchísimas gracias a los que os tomáis vuestro tiempo y trabajo para hacer estas pequeñas obras de arte. Son estupendas, no sé cuál de los tres me gusta más... =)



Impresionante.

jueves, 19 de agosto de 2010

Recordatorios varios

Aprovecho que ya me he despertado un poco después de cuatro días recuperándome (eh, las fiestas de mi pueblo son mortales, y trabajando uno tarda más en recuperar la salud. Y ya no tengo quince años, qué leche) para recordar un par de cositas antes de que se me vuelva a pasar, como me ocurrió hace un mes con la publicación del libro de un camarrrrada (Juande, te juro que hasta hace dos minutos estaba convencida de que había hecho referencia al tema aquí mismo... pero luego resulta que debí soñarlo o algo, porque la entrada no aparece por ninguna parte).

Empiezo por esa buenísima noticia, pues. Han pasado unas semanas desde la publicación de Y pese a todo, de Juan de Dios Garduño, y ya se perfila como uno de los grandes éxitos de la literatura de terror de esta temporada. Zombis, más zombis y muchos más zombis en una novela a la que todavía no he podido echarle el guante, pero que ya me da miedito sólo con mirar la portada, y que promete al lector un (buenísimo) mal rato.

Título: Y pese a todo
Autor: Juan de Dios Garduño Cuenca
Año de publicación: 2010
Editorial: Dolmen
Colección: Línea Z Dolmen
Género: Terror/Zombis
ISBN: 9788493814311
Nº de páginas: 243
Sinopsis: Durante el mandato del presidente Obama, Estados Unidos tiene constancia de que Irán va a cometer un ataque contra sus bases en territorio aliado. Ante la estupefacción del mundo entero le declara la guerra. Rusia y China se alían con Irán; Gran Bretaña e Israel con los americanos y, así, país por país, todos toman parte en la 3ª Guerra Mundial.

En pleno enfrentamiento, y ante la devastación que producen las armas nucleares, los rivales deciden utilizar las armas químicas, más baratas y más fáciles de fabricar. Se crean nuevas cepas de virus ya existentes, utilizando el ADN recombinante y extinguiendo así a casi toda la población mundial.

En la ciudad de Bangor, Maine, sólo han sobrevivido tres personas. Peter, su pequeña hija y Patrick Sthendall, su odiado vecino. En una población totalmente nevada, gobernada por temperaturas que bajan de los diez grados bajo cero, los dos hombres se enfrentarán a algo más que al odio que sienten el uno hacia el otro. Unos visitantes con los que no contaban…


Otra noticia de la que sí llegué a hacerme eco es la salida a la venta de una antología en la que he tenido la suerte de participar: (Per)Versiones: Cuentos Populares. Un proyecto de colaboración entre varios autores que nació en los foros de Sedice gracias a la idea perturbada de dos de los foreros (Leo, un abraaaacho) y al entusiasmo de otros no menos perturbados foreros con ansias literarias. De un momento de lucidez surgió esta antología de versiones de cuentos que ya se puede adquirir en varias librerías españolas y en puntos de venta online como cyberdark, lulu, o bubok.

Título: (Per)Versiones: Cuentos Populares
Autor: VVAA
Fecha de lanzamiento: julio de 2010
Nº de páginas: 240
Portada: Jonathan Cheuken
ISBN: 9788461422203
Prólogo: de José Antonio Cotrina:

Nos han cambiado los cuentos. Lo han hecho siempre. Ahora nos toca a nosotros. A ellos más bien, un puñado de escritores valientes y sin prejuicios que dan un paso adelante para regalarnos sus particulares (per)versiones de los cuentos clásicos. Y vais a poder comprobar que no se detienen ante nada. Veremos los cuentos de siempre enfocados en clave de ciencia ficción, de terror, de novela negra, plagados de humor, casquería y algún que otro muerto viviente. Vamos a asistir al desfile de un sinfín de personajes clásicos fácilmente reconocibles pero vistos desde prismas completamente nuevos, que estoy seguro de que os sorprenderán tanto como a mí.

(…) Nos cambiaron los cuentos. Es el momento de la venganza. Es el momento de (Per)versiones.

Y, como no podía ser de otra forma, permitidme levantar el telón con un: «Érase una vez…»


El proyecto (Per)Versiones no acaba aquí, nada de eso... la siguiente antología ya está preparada y será (per)versionará algunos de los momentos más destacados de la Historia en clave de ucronía, algunas veces divertida, otras impactante, otras terrorífica, respondiendo a la eterna pregunta: ¿Qué habría pasado si...?

E incluso estamos preparando la tercera, que versionará grandes clásicos de la literatura metiéndoles en medio monstruitos encantadores (o no tanto).

Contacto:

e-mail: perversionesliterarias@gmail.com Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla

blog: http://perversionesliterarias.blogspot.com/

Facebook: http://www.facebook.com/perversiones#!/perversiones

Todo buenas noticias, como podéis comprobar... a ver si ahora que he vuelto a la normalidad puedo ir actualizando esto con más regularidad y sigo contando cosas buenas, que es lo que a todos nos gusta =)

sábado, 31 de julio de 2010

Segundo trailer

Supongo que será por aquello de que al ver el primero a alguien le han entrado ganas de hacer el suyo propio, el caso es que ya ha salido el segundo fan-trailer de La Elegida de la Muerte (Öiyya). Es... diferente. Pero ambos están muy chulos, la verdad es que casi parecen trailers de verdad. La gente es una artista =)

miércoles, 14 de julio de 2010

lunes, 12 de julio de 2010

Sin palabras...

...

No vale plagiarme libros con tu vida, Iker!!!! ¬¬

Y qué mono es *_*




Resumiendo: ¿Qué mejor imagen para expresar lo que sentimos todos anoche...?

domingo, 11 de julio de 2010

Mejor no lo vamos a tener

Bueno, pues llegó el día D. ¿Cuántos años hemos esperado los que ya no somos adolescentes para poder ver a España en la final de un Mundial, con todo de cara para ganar, por fin, el cacho de oro que llaman "Copa de la FIFA"? No es que yo recuerde aquellos fracasos de los 60, 70 e incluso 80, que era muy pequeñita, pero tengo grabado en la mente cierto partido en EEUU allá por el año 94 en el que Luis Enrique acabó sangrando y llorando y moqueando y expulsando todo tipo de fluidos por la cara (seguro que Piqué ha tenido la misma imagen en algún momento del último mes) en representación de una llorosa, moqueante y sangrante España que se despedía, una vez más, del Mundial (ay, Tassoti, si te pillo). Aquel partido lo vi con mi padre en Tarancueña cuando todavía ver la tele en Tarancueña era algo así como ciencia-ficción; también recuerdo aquella mañana de 2002, en casa de mi hermana, con ella y con mi prima Elena (que por cierto hoy tendrá el corazón dividido, o tal vez eso de que ya no se lleve cambiar de apellido al casarse hoy juegue en su favor al seguir conservando apellido español). Recuerdo aquella mañana, decía, en la que Fernando Hierro se retiró del fútbol y España apagó la televisión con la sensación de que nos habían estafado. Al país entero. Sí, los Coreanos dirán lo que quieran, pero aquello todavía sigue escociendo.

Hoy la cosa pinta muy distinta. Durante los últimos mundiales los españoles teníamos la sensación de no saber muy bien qué estábamos haciendo allí, algo así como si no tuviéramos derecho a intentarlo siquiera. Y en gran medida, cada vez que nos volvíamos a casa con el rabo entre las piernas (y bueno, podría ser peor, podríamos haber vuelto sin él), nos dábamos la razón a nosotros mismos: o no les interesa que ganemos y nos echan, o es que no nos lo creemos y no nos lo merecemos, o que les zurcen, que tenemos la mejor liga del mundo y blabla quién necesita un mundial. Íbamos de perdedores, y perdedores volvíamos, y siempre con la sensación de haber podido y no haberlo hecho, de ser un quiero y no puedo, de apuntar y no acertar, una sensación que dolía casi más que si hubiéramos sido un equipo de patio de colegio: al menos, si hubiéramos sido malos... Pero no lo éramos, y aun así, los resultados decían lo contrario.
Hoy, decía, la cosa pinta muy distinta. Y no sólo porque el puñetero pulpo y todo un elenco de animalitos Disney en cooperativa hayan dicho que España va a ganar el mundial (por ahora he contado una langosta, dos centollos, un caracol, un cocodrilo, un oso panda y un loro o similar, pero seguro que se me escapa la rana cantando debajo del agua; deberían bajarles el sueldo a todos los augures deportivos, si ahora los bichines saben más que ellos. O poner a Bambi de Seleccionador Nacional, o a Tod y Toby de preparadores físicos, o a Sebastián de ideólogo y recogepelotas, dos en uno), no sólo por eso, decía, sino y sobre todo porque esta vez sentimos que podemos hacerlo. Donde antes era un "bueeeno, somos buenos, ¿no? Jugamos bien individualmente, nuestros niños juegan en la mejor liga del mundo, blablabla", ahora es un "España mola y punto". Y como molamos, pues podemos.

¿Que podemos perder? Leñe, pues claro. Holanda no es precisamente mala, un partido es un partido y puede salirte mal, no hay rival pequeño, el fútbol son once contra once, te meten un gol y te hacen tol lío, la abuela fuma, el fútbol es así y todas esas frases hechas que todos conocemos; sin embargo, esta vez no vamos de "los pobrecitos ésos que van a ver si acaso suena la flauta", no, qué va. Esta vez vamos a jugar, y a ganar, y si se pierde mala suerte, pero al menos perderemos como campeones. Porque eso es lo que somos, y ahora es cuando nos lo creemos, y sólo el hecho de creérnoslo ya ha hecho que podamos.

Que el fútbol de España ha cambiado muchísimo desde hace tres mundiales es evidente. Donde antes era un "atrás y patapúm y parriba y que la pille Salinas" (con todo mi respeto por Julio Salinas, que nos ha dado también grandes alegrías a los aficionados de España y del Barça), ahora es un "juega, juega, juega, juega, mira qué bonito lo hago". Y ES bonito, eso es innegable. Nos falta librarnos un poquito del "uuuy, casi", pero que es bonito, lo es. Que jugamos de lujo, jugamos. Que podemos, podemos. Y que hoy vamos a jugar, por fin, una final de un Mundial, y por mérito propio, y porque nos lo merecemos, y porque ya era hora, y porque somos la Selección que más bonito y más mejor juega, pues también. Así que fuera complejos, fuera tonterías, fuera "si es que ya lo sabía yo", fuera "no hay manera", fuera todo y dentro España, que juega, que juega bien, que juega bonito, y que hoy, gane o pierda, va a hacernos disfrutar de un momento que vamos a recordar toda la vida.

viernes, 9 de julio de 2010

Al otro lado del charco...

Acabo de recibir la noticia y la verdad es que todavía estoy que salto por las paredes como Spiderman (Spiderwoman, en este caso): mi editora acaba de confirmarme que La Elegida de la Muerte (Öiyya) se ha publicado en Ediciones B México y que se va a vender próximamente también en Colombia, Chile y Miami. Os podéis imaginar lo que eso significa para mí... no sólo poder dar respuesta a todos aquellos que se han interesado por el libro allende los mares, que son sorprendentemente muchos más de los que podía haber imaginado en un principio, sino también abrirme a un mercado, el americano, que tiene grandes lectores y muchos de ellos son de fantasía.

Si publicar La Elegida de la Muerte (Öiyya) fue un sueño hecho realidad, si ser "elegida" por Ediciones B fue impresionante, imaginad lo que es saber que Issi y yo vamos a estar allí, en Hispanoamérica...

=)

viernes, 2 de julio de 2010

Vaya semanita


Me encanta ese programa XD o las secciones que me llegan de vez en cuando, vaya. Pero en realidad no quería hablar de eso, sino de la semanita que llevo desde que el pasado viernes me fui "al fresquito" de Soria. Decir que el fin de semana fue magnífico, como no podía ser de otra manera pasándolo en Tarancueña con tantísima gente que decidió reunirse allí pese a que era "temporada baja" (para entendernos, en Tarancueña sólo es temporada alta del 1 al 15 de agosto).


El lunes me vine a Madrid, donde sólo vivo cuando tengo unos días de vacaciones y no es temporada alta tarancueñera (o sea, unos diítas de julio cada año). Y pese al calor, pese al transporte público (anda que...), pese a todo, hay que ver lo que había echado de menos esta ciudad. Y si a este "regreso a los orígenes" anual que me monto se le une la semana tan intensa en emociones que he tenido, pues miel sobre hojuelas.



El miércoles tuve mi primera firma de libros "oficial". Ya lo he contado en la web, así que no me extiendo, pero os podréis imaginar que es emocionante... y la que más disfrutó, y yo que me alegré de ello, fue mi madre, que estaba en plan grupi en pleno mestizaje con la madre de la Pantoja y que se lo pasó como los enanos coloraos. Tengo una madre que no me la merezco.


Y ayer jueves volvió mi hermano de Vancouver, donde ha pasado los últimos seis meses. Sí, le veíamos prácticamente todas las semanas por el Skype, pero como que no es lo mismo, ¿no...? Tenía tantas ganas de verle que casi me dolía. Y quiso la (¿mala?) suerte que justo cuando apareció por la puerta recién llegadito del aeropuerto, a donde había ido mi madre a buscarle (again, tenemos una madre...), me chilló una incoherencia cariñosa y se abalanzó sobre mí... mientras yo hacía una entrevista por teléfono en la Cadena SER. Creo que los oyentes todavía no han debido recuperarse del susto XD XD XD


En fin, muchas emociones. Y lo que queda: el España-Paraguay, un (hipotético y deseado y aojalá que dicen por ahí) viaje a Barcelona, y más cositas, porque visto lo visto es ahora cuando empiezan a salir a la luz reseñas de cierta novela (¡Y son buenas! Impresionante). Y encima es la semana en la que ciertos frikis han colgado en la red un foro al que os invito a todos los que hayáis leído La Elegida de la Muerte (Öiyya) o tengáis pensado hacerlo: http://www.oiyya.com/






Emociones, emociones, emociones... y se extrañan de que a una le salgan canas. =)

viernes, 25 de junio de 2010

Fresquito...

Me voy a Soria en busca de fresquito. Ahora que se ha puesto Mérida que me da calor sólo de pensarlo, ¿qué mejor que un pueblo, el mío, en el que hay que dormir con edredón? Pues eso, allá que nos vamos... Sin Internet, sin periódico, sin tele (salvo para ver a E-pa-ña, claro), sin prensa, y, sobre todo, sin radio. ¡Yujuuuuuuuu!

Antes de irme, dos cositas que quería comentaros: en primer lugar, ya tengo fecha y hora para la primera firma de ejemplares de La Elegida de la Muerte (Öiyya), la he puesto en la web pero por si no la habéis visto, será en Madrid el próximo miércoles. Y ya han creado el primer foro sobre la novela, que lleva dos días en la red y ya tiene bastante gentecilla apuntada y bastantes conversaciones interesantes en curso (anda que no estoy mordiéndome las uñas para no decir nada...). La dirección, por si os apetece entrar a decir algo o simplemente a curiosear, es www.oiyya.com

Y nada más, que a ver si cuando vuelva el próximo lunes podemos decir que E-pa-ña se ha clasificado para Octavos y todo es alegría =) ¡¡VAMOS, NENEEES!! XD

lunes, 21 de junio de 2010

¡Amos, neneeees!


Aun a riesgo de destrozar mis (apocalípticas) previsiones de hace algunos días, y de llevarme unos cuantos "mira la agorera ésta que decía que no nos comíamos ni los mocos, ¿qué dices ahora, eh, eh, eh?", pues vale, sí: quiero que gane España. Y quiero que pase a octavos, y a cuartos, y a semis, y a la final, y una vez allí, pues quiero que gane y quiero volver a emocionarme como una idiota como hace dos años cuando vi a Casillas levantar la Eurocopa, pero esta vez, con el Copón.

Ea. ¿Por qué voy a decir que no me gusta el fútbol y que me da igual lo que pase esta tarde, si no es verdad? Lo cortés no quita lo valiente, o, lo que es lo mismo, a uno puede gustarle la literatura y el fútbol. ¿Quién dice lo contrario? ¿O es que sólo los descerebrados se ponen nerviosos antes de un partido de su equipo, o es que sólo los intelectuales aborrecen el deporte rey?

Pues yo me pongo histérica antes de un partido importante del Barça, y soy una hooligan absolutamente irracional cuando se trata de la Selección Española. Y hoy estoy nerviosa, quizá incluso un poco asustada. ¿Por qué, si a mí no me pagan? ¿Por qué, si mañana voy a tener que ir a trabajar igual pase lo que pasen, ganen, pierdan, empaten o se suspenda el partido por la causa que sea? Pues porque esto es así, uno no puede racionalizar un sentimiento, y el fútbol es básicamente eso. O lo sientes, o no lo sientes. Y yo hoy, para mi desgracia (porque estoy que me como los codos), lo estoy sintiendo muuucho.

Quién sabe si mañana estaré contenta o triste, lo que sé seguro es que podéis llamarme rara, pero me gusta la literatura, y me gusta el fútbol. Y que hoy estoy nerviosa, qué le voy a hacer. Y así, en bajito, para no quedarme afónica y que mañana los micrófonos tengan que esforzarse para oírme, llevo un buen rato susurrando: "¡E-pa-ña, E-pa-ña, E-pa-ña...!"

viernes, 18 de junio de 2010

Ensayo y error




Algún amigo ya me lo ha dicho, "¡Las primeras ediciones con errata luego valen millones!". Bueno, supongo que eso sólo es cierto si ese libro cuya primera edición tiene un error después se convierte en un hito, pero al menos ya tenemos los dos primeros componentes: la primera edición, y la errata. Sólo nos falta el tercero =)

Coñas aparte, he colgado el segundo mapa, el de la Península de Ternia, en la página web. Con todas las letras, prometido ;) Podéis guardarlo, imprimirlo, usarlo para rellenar los huecos a boli en el mapa que aparece en el libro, lo que os apetezca. Y avisados estáis, la segunda edición (si llega) irá con el mapa completito, así que si queréis llevaros la errata a casa tendrá que ser ahora XD

miércoles, 16 de junio de 2010

Hasta aquí hemos llegado...


...o tal vez debería decir eso de "el final es el principio". Bueno, sea como sea, hoy día 16 se pone a la venta el librillo de marras. También hoy he abierto "oficialmente" (asias, Iulius, asias, Kosso) la web donde podéis seguir todas las noticias al respecto (si las hay) y de paso pulular un poco, ver algunos ejemplos de otras cosas que he escrito, cotillear en mi vida y un (todavía no demasiado largo) etcétera.

La dirección es http://virginiaperezdelapuente.com/

Por supuesto, este blog seguirá abierto =) y seguiré publicando entradas, aunque probablemente estén más relacionadas con otras cosas, ya que lo que yo escribo tiene su sitio perfecto en la web. Pero aquí hay hueco para lo que escriben otros y para otras cositas de todo tipo, desde el cine hasta el fútbol pasando por a saber qué que se me ocurrirá cualquier día de éstos.

Un abrazo a todos y por supuesto seguís teniendo esto abierto para comentarme lo que queráis, ya que en la web están cerrados los comentarios, al menos de momento =)

miércoles, 9 de junio de 2010

Al otro lado de la barrera

Esto corre que se las pela. A veces me paro a pensar y lo único que se me viene a la mente es "¡Que alguien pare esto!" No me está dando tiempo ni a darme cuenta de lo que está pasando, y ya está ahí, a la vuelta de la esquina... Hoy me he dado cuenta de cuál cerca está, en realidad, cuando he visto publicada mi primera entrevista. Y qué diferente ha sido... Lo que hago a diario docenas de veces (lo que les hago a otros), lo que se ha convertido en una rutina de tanto repetirlo, ahora me ha resultado dificilísimo. ¿Por qué? Pues porque esta vez no era yo la que entrevistaba, esta vez era yo la que respondía a las preguntas.

Qué distinta es la vida al otro lado de la barrera...

Si queréis leer la entrevista, está aquí: http://literaes.com/2010/06/09/virginia-perez-de-la-puente-de-escritora-de-fanfics-a-publicar-su-novel/

Hacer esta entrevista fue una experiencia increíble, por lo que ya os he contado: porque estoy acostumbrada a hacerlas, pero no a que me las hagan. Sin embargo, sí hay algo que sé, porque me lo comentan a menudo los que tienen la "desgracia" de caer en mis garras durante las horas de mi programa: que una entrevista sea una experiencia buena o mala depende, en gran medida, del entrevistador. Así que muchas gracias a Jota, de Literaes, por ser tan majísimo y tan estupendo. Y muchas gracias a todos porque me estáis haciendo vivir un sueño tan increíble que, supongo, cuando logre pararme a darme cuenta de lo que está ocurriendo será impresionante.

martes, 8 de junio de 2010

E-pa-ña, E-pa-ña...


Habitualmente utilizo este blog para hablar de literatura, que es lo que más me gusta en el mundo y parte del extranjero. Sin embargo, hoy quería hacer un pequeño paréntesis para señalar, por si alguno no se ha enterado a estas alturas del partido, lo poquito que queda para que empiece el Mundial (este viernes, concretamente).La cuestión es que por una vez y sin que sirva de precedente en este país nuestro la gente está muy ilusionada con un mundial, después de tantas y tantas y tantas décadas de "Bah, si total, nos volveremos en cuartos".

Y bueno, de ilusión también se vive. Sin embargo, ¿será verdad que esta vez España se puede traer la copa en la mano, o, como siempre, nos volveremos con el rabo entre las piernas? (Bueno, esto último no es del todo malo, que si los nenes vuelven sin él me sé de algunas que iban a quedar muy decepcionadas...)La Eurocopa nos puso a todos los pelos de picos pardos, y desde entonces nos creemos invencibles. Sí, vale, esta Selección es estupenda, es magnífica, es maravillosa, es todo lo que nos dé la gana. Subidito lo tenemos, oiga. Y la confianza no es tampoco mala de suyo, que si vamos de perdedores perdedores volveremos. Pero, y espero de verdad tragarme mis palabras el próximo mes de julio, yo pa mí que de cuartos, otra vez, no pasamos.


Aun así... Pues eso, a por ellos, oé, y todas esas cosas.


viernes, 4 de junio de 2010

¡Condenación!


Hace ya unos cuantos meses que unos compañeros (y no obstante amigos) con las mismas inquietudes literarias que yo se embarcaron en un proyecto (en el que al final incluso me permitieron poner un pequeñísimo granito de arena) y que por fin, tras muchas vicisitudes y muchos tiras y aflojas, ha visto la luz. Para los que gusten de la buena literatura y de un sitio donde encontrarse con gente que adore las letras tanto como nosotros, aka va el primer número de la revista Los condenados - Moradores del Multiverso, realizada por los foreros de elmultiverso con toda la ilusión del mundo. Y anda que no les ha quedado bonita. Si no me creéis, echadle un vistazo: bonita por fuera, bonita por dentro.

http://loscondenados.elmultiverso.com/

Enhorabuena, chicos =)

sábado, 29 de mayo de 2010

Mucha gente junta...

Quedan muy poquitos días, aunque tengo que reconocer que estos últimos se me están haciendo larguísimos... Sin embargo, hay algo que me anima y que me hace seguir con una enorme sonrisa pese a los nervios que empiezan ya a pasarme factura. Y ese algo es la cantidad de gente que se ha acercado a mí, vía blog, e-mail o páginas varias, para demostrarme su apoyo. Como muestra, dos botones:
En menos de un mes se han añadido más de un tercio de seguidores a este blog. Un blog que, además, no actualizaba desde hacía meses, con lo cual vuestra paciencia y vuestro ánimo vale muchísimo más. Gracias, gente =)
En facebook y en tuenti hace poco más de una semana que se ha creado la página de la novela. Bien, pues hoy ya tenemos más de 200 seguidores en facebook y nos acercamos a los 50 en tuenti. Teniendo en cuenta que la publicación de "La elegida de la Muerte - Öiyya" aún está dolorosamente lejos (18 días son muchos días, los días pueden ser taaaaan largos...), os podéis imaginar la carita que se me queda cada vez que entro y veo el número de seguidores... un número que no deja de aumentar.
Podéis decirme, como me ha dicho mucha gente vía mail, que llevo mucho tiempo peleando por esto y que el que lucha acaba por vencer. Sin embargo, no puedo evitar darme cuenta de que todo esto, TODO, en gran medida es gracias a vosotros. Y como no se me da bien ponerme tierna, lo voy a dejar aquí no sea que el blog acabe destilando almíbar XD
Así que, pase lo que pase al final, con esto creo que ya he ganado =)

miércoles, 26 de mayo de 2010

A distancia


Bueno, pues aunque como todos sabéis “La elegida de la Muerte – Öiyya” no sale a la venta hasta el 16 de junio (miércoles), ya hay muchos sitios en Internet donde se puede encargar e incluso comprar. Como sé que algunos de vosotros sois de América (y allí, lamentablemente, no va a salir a la venta, al menos en principio), os dejo unos cuantos links que he encontrado por ahí por si os sirven para haceros con él si tenéis interés en leerlo =)

Amazon: http://www.amazon.com/elegida-muerte-Spanish-Virginia-P%C3%83%C2%A9rez/dp/8466644016

Cyberdark: http://tienda.cyberdark.net/la-elegida-de-la-muerte-n18502.html

Casa del libro: http://www.casadellibro.com/libro-la-elegida-de-la-muerte-/1702116/2900001380463/en_gb

Dreamers: http://www1.dreamers.com/productos/447039_LA_ELEGIDA_DE_LA_MUERTE.html

Overstock: http://www.overstock.com/Books-Movies-Music-Games/La-elegida-de-la-muerte-The-chosen-one-by-the-death-Paperback/4855585/product.html

Canales 7: http://www.canales7.es/libreria/73328_elegida-de-la-muerte-la-isbn-978-84-666-4401-3

Por cierto, la edición, según me ha confirmado la editorial, es rústica con solapas; el precio de venta al público, 20 € (aunque en Internet ya sabéis que este precio puede variar) =)

viernes, 21 de mayo de 2010

La elegida de la Muerte - Öiyya

Bien, pues a veintiséis días del "Día D", os presento a mi "niña"... Mi primera novela (publicada), la precuela de una saga que, si todo sale bien, os va a dar bastante guerra en los próximos años. En todos los sentidos =)
Os dejo toda la información sobre la "nena" (eh, no penséis que todo lo que dice lo he dicho yo sobre mí misma, que no soy tan inmodesta XD; hay cosas que están sacadas de lo que otros han dicho, lo juro).



Título: La elegida de la Muerte - Öiyya

Autor: Virginia Pérez de la Puente

Editorial: S.A. Ediciones B

Colección: Varios

Idioma: Castellano

ISBN: 9788466644013

Número de páginas: 560

Edición: Rústica

Formato: 15.0 x 23.0 cms

Fecha de publicación: 16 de junio de 2010



Sinopsis:

Issi, una mercenaria, camina por un campo de batalla cubierto de cadáveres tras una batalla entre Thaledia y Svonda. Entre los muertos hay una niña moribunda. Cuando se inclina para verla, sorprendida, la niña posa un dedo en su frente e incrusta mágicamente en su piel un símbolo plateado, el Öi, antes de morir. Pronto empiezan a suceder cosas inexplicables relacionadas con la muerte, que le provoca un placer casi sexual. Issi comprende que no puede ignorar el Signo, puesto que el Signo no se deja ignorar, otorgándole un poder que no desea. Y poco a poco el Signo se va revelando como algo mucho más poderoso, y mucho más terrorífico, que el simple dibujo que al principio había creído que era.

Entretanto, los reyes de Thaledia y Svonda están muy interesados en localizarla, uno para hacerla desaparecer, el otro para utilizarla, mientras ellos mismos, sus nobles y otros dirigentes bregan en un soterrado juego de dominio. La guerra entre los dos países y las alianzas con sus vecinos, las luchas internas y el juego político de los dirigentes y nobles de las cuatro naciones, el conflicto bélico, reflejan el conflicto que enfrenta a la Vida con la Muerte y que es, en definitiva, el centro de la novela: la inevitabilidad de la Muerte y su unión inextricable con la Vida, que las convierte en enemigas y, al mismo tiempo, en hermanas.


La elegida de la Muerte: Öiyya es una novela del género fantástico orientada al público adulto, sólida y bien construida, que va más allá de las convenciones del género siguiendo la estela de autores como George R. R. Martin, Brandon Sanderson, R. Scott Bakker, Andrzej Sapkowski o Javier Negrete. Su autora, Virginia Pérez de la Puente, es una periodista reconocida en medios locales, con trayectoria como narradora y varios premios en su haber. Nació en Madrid en 1977. Estudió Periodismo y en 2001 se trasladó a Mérida, donde ha desarrollado su carrera profesional, primero en Radio Nacional de España y más tarde en la Cadena SER. Empezó a escribir a los diez años, después de leer El Señor de los Anillos de J. R. R. Tolkien. Ha obtenido varios premios literarios por sus relatos de fantasía, los cuales han aparecido en diversas antologías de literatura fantástica.